Recorre el icónico mercado de La Boqueria en Barcelona con un chef personal, eligiendo ingredientes antes de una clase privada de paella. Prueba tapas caseras, sirve tu propia sangría y termina con un postre tradicional español, aprendiendo trucos que podrás usar en casa. Es cálido, práctico, a veces desordenado y muy memorable.
Nos metimos bajo el toldo a rayas de La Boqueria, siguiendo a Gabriel, el chef, mientras se abría paso entre la multitud de la mañana. El aire olía a naranjas y bacalao — de verdad, casi tropiezo mirando esos pimientos brillantes. Gabriel sonreía y saludaba a los vendedores como si fueran viejos amigos. Nos dejó elegir las gambas para la paella (yo pillé una que intentó escaparse) y nos contó por qué el azafrán vale más que el oro. Había oído hablar de esta clase privada de paella en Barcelona, pero no esperaba que se sintiera tan… auténtica, como si formáramos parte de la rutina de alguien.
Ya en la cocina — escondida del bullicio exterior — servimos vino en copas gruesas y tratamos de no manchar el delantal con sangría. Hubo un momento en que mi amigo intentó pronunciar “croquetas” bien; Gabriel se rió tanto que casi se le cae la tabla de quesos. Preparamos tapas juntos (las aceitunas tenían un toque fuerte y salado), y luego nos ensuciamos las manos removiendo el arroz hasta que quedó brillante y pegajoso. Los mariscos chisporroteaban al caer en la sartén — todavía puedo oler ese primer golpe de ajo en aceite caliente. No fue tanto una clase, sino una tarde tranquila en casa de alguien.
No sé si mi paella volverá a saber igual — quizá sea la luz de Barcelona entrando por la ventana o tener a alguien paciente explicando cada paso. El postre fue Tarta de Santiago, desmenuzable con almendras y tan dulce que te obliga a hacer una pausa antes de hablar. Brindamos con más sangría (sin límite, al parecer), compartimos historias y nos fuimos con recetas escritas a mano que ya olían a pimentón. A veces haces algo sencillo que se queda más tiempo de lo que imaginas.
Sí, hay opciones vegetarianas disponibles si las pides al inicio de la clase.
Sí, la experiencia comienza con un recorrido guiado para elegir ingredientes en La Boqueria.
Sí, sangría española ilimitada, vino, agua embotellada, jugos, café o té están disponibles durante toda la clase.
La clase es privada para grupos de hasta seis personas.
Sí, todas las áreas y superficies son accesibles, incluyendo las opciones de transporte.
La mayoría de las alergias se pueden atender si se avisa al inicio, ya que todo se prepara fresco.
La experiencia termina con Tarta de Santiago, un tradicional pastel español de almendra.
Sí, te llevarás un set completo de recetas para repetir todo en casa.
Tu día incluye un encuentro con el chef Gabriel para buscar ingredientes en La Boqueria, seguido de una clase práctica en una cocina privada donde prepararás tapas y una paella completa. Disfrutarás sangría o vino ilimitado durante el almuerzo (también opciones sin alcohol), tapas españolas de temporada, tu propia paella recién hecha (mariscos/pollo/vegetariana), postre Tarta de Santiago con instrucciones para hacerla tú mismo, además de fotos digitales y todas las recetas para llevar antes de despedirte.


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