Derretirás chocolate con un chocolatero de Brujas, crearás tus propios mendiants y piruletas (sin presión si te quedan graciosos) y luego recorrerás el museo Choco-Story probando pralinés frescos. Es una experiencia práctica para adultos y niños, y seguro que te irás con una sonrisa y chocolate en la camiseta.
Lo primero que me llamó la atención fue el aroma: chocolate caliente y denso por todos lados, como si alguien hubiera subido el volumen de todas las pastelerías de Brujas. Apenas entramos en Choco-Story, nuestra guía (creo que se llamaba Els) nos llamó a una mesa larga llena de moldes brillantes y cuencos con chocolate derretido. Sonrió y nos dijo que no nos preocupáramos por ensuciarnos. La verdad, yo estaba nervioso por estropear mis mendiants, pero ella se rió y dijo que los primeros siempre salen “un poco raros”. Los míos, sin duda, lo estaban.
También había niños en la mesa, de todas las edades (escuché que el mínimo son 7 años), y todos estaban igual de concentrados—con la lengua afuera y el ceño fruncido—vertiendo chocolate en sus moldes. Els nos enseñó a mezclar nueces o frutas secas si queríamos. Mis manos temblaban un poco, pero no importaba; nadie juzgaba. ¿Lo mejor? Cuando hicimos las piruletas de chocolate, algunos intentaron escribir sus nombres con chocolate blanco. Yo intenté dibujar un molino y… bueno, digamos que parecía más una araña aplastada.
Después del taller (que se pasó volando), recorrimos el museo a nuestro ritmo. Había una máquina antigua haciendo pralinés, y podías ver y probar el resultado justo ahí. Todavía recuerdo ese primer bocado: cremoso, dulce pero sin pasarse, con ese crujido al morder. El museo no es muy grande, pero hay algo especial en ver esos moldes antiguos y los granos de cacao de todo el mundo que te hace valorar aún más lo que acabas de crear con tus propias manos pegajosas.
El taller práctico dura 1 hora en Choco-Story Brujas.
La edad mínima para niños es de 7 años.
Aprendes a hacer mendiants y piruletas de chocolate con la ayuda de un chocolatero profesional.
Sí, la entrada al museo Choco-Story Brujas está incluida en tu ticket.
Durante la visita al museo podrás probar varios chocolates.
Los grupos son pequeños, con un máximo de 15 personas por sesión.
Sí, hay opciones de transporte público cerca de Choco-Story Brujas.
Tu experiencia incluye la entrada al museo Choco-Story Brujas, varias degustaciones de chocolates belgas mientras exploras, un taller práctico de una hora guiado por un chocolatero profesional donde harás mendiants y piruletas, todo en grupos pequeños para que puedas preguntar o reírte de tus propias creaciones.


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