En el café Chaqchao de Arequipa tostarás semillas de cacao, las molerás a mano, probarás chocolates a ciegas y crearás tu propia barra con granos andinos — todo guiado por locales apasionados. Prepárate para risas, sabores nuevos (y sorprendentes) y una conexión que te acompañará mucho después de irte.
Recuerdo perfectamente el primer aroma al entrar en Chaqchao en Arequipa — no solo dulce, sino cálido, con un toque terroso y casi ahumado. Nuestro guía, Luis, nos llamó con las manos manchadas de chocolate (se rió por eso), y enseguida supe que no sería una simple demostración. Empezó pasando unas semillas de cacao crudas, aún polvorientas del tostado. Se sentían más rugosas de lo que imaginaba, casi como piedritas. Las abrimos ahí mismo en la mesa mientras él nos contaba cómo el cacao viajó desde el Amazonas hasta México y luego llegó aquí.
Moler las semillas en esa piedra de granito pesada fue más duro de lo que parecía — mis brazos se cansaron rápido, pero todos fuimos turnándonos y bromeando sobre quién haría la mejor pasta. El aire se llenó de un aroma amargo y a nuez mientras trabajábamos. Luis nos enseñó a preparar cacahuatl, la antigua bebida azteca de chocolate. Era espesa y un poco picante — nada dulce. No esperaba que me gustara, pero terminé la mía antes que nadie (Luis lo notó y sonrió). La palabra clave aquí es sin duda “taller de chocolate Arequipa” porque realmente te ensucias las manos.
La parte de la degustación fue la que más me sorprendió — cinco chocolates diferentes alineados a ciegas, sin etiquetas. Algunos tenían sabores más intensos o afrutados de lo que creía posible en un chocolate; uno era tan cremoso que no dejaba de adivinar qué llevaba (resultó ser quinoa). Terminamos haciendo nuestras propias barras mezclando granos andinos. Todos intentaron dibujar algo con chocolate derretido; la mía parecía un sol torcido, pero bueno, luego esa noche sabía delicioso. Hay algo especial en preparar comida con desconocidos que te hace sentir menos turista por un momento.
El taller dura 2.5 horas.
Las clases suelen comenzar a las 11 a.m. o a las 2:45 p.m.; debes confirmar tu horario al reservar.
Sí, el taller de chocolate en Chaqchao es accesible para sillas de ruedas.
Sí, al final de la clase harás tu propia barra de chocolate para llevar.
Tostarás semillas de cacao, las molerás con herramientas tradicionales, prepararás la antigua bebida mexicana cacahuatl, degustarás chocolates a ciegas y crearás tu barra con granos andinos.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del café Chaqchao en Arequipa.
Los bebés pueden asistir, pero deben estar en el regazo de un adulto durante el taller.
Tu experiencia incluye todos los ingredientes y herramientas para hacer chocolate de la semilla a la barra desde cero en el café Chaqchao de Arequipa; guía local durante todo el proceso; degustación a ciegas de cinco chocolates; preparación de una bebida azteca ancestral; y tu propia barra artesanal empaquetada para llevar — solo trae curiosidad (y ganas de probar).


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