Saborea Florencia con un guía local: desde la schiacciata fresca en San Lorenzo hasta vino en la Piazza della Signoria y gelato artesanal junto al Ponte Vecchio. Risas, sabores sorprendentes y momentos que te hacen sentir parte de la ciudad por una tarde.
Antes de llegar al Mercado de San Lorenzo ya se escuchaba el bullicio de voces y el aroma del pan recién horneado; casi me distraigo con un vendedor de cinturones de cuero. Nuestra guía, Marta, nos llevó a un puesto donde nos dio schiacciata rellena de prosciutto salado. Di un bocado y era masticable, con ese toque aceitoso delicioso, y de alguna forma sabía a la ciudad misma, si eso tiene sentido. Marta se rió de mi torpe intento de pronunciar “schiacciata” (todavía no lo logro), pero parecía feliz de que lo intentáramos.
Nos perdimos por las callejuelas alrededor del Duomo, esquivando ciclistas y escuchando pedacitos de italiano de los tenderos. La catedral aparece de repente—gigante, con mármol a rayas, casi abrumadora. Marta nos señaló la cúpula de Brunelleschi y nos contó cómo antes creían que se iba a caer. Tomamos vino tinto de pie en la Piazza della Signoria mientras alguien tocaba el violín cerca; la copa estaba fresca en mi mano aunque el sol de la tarde pegaba fuerte. Uno del grupo se manchó la camisa con vino y nadie le dio importancia—al contrario, nos reímos aún más.
La última parada fue un gelato junto al Ponte Vecchio. El río brillaba dorado con la luz del atardecer y mi gelato de pistacho se derretía más rápido de lo que podía comerlo. Traté de recordar todos los sabores que habíamos probado—quesos, embutidos, aceitunas—pero lo que más me quedó fue cómo todos nos quedamos un rato más junto al agua. Quizás fue el vino, o tal vez Florencia tiene esa magia.
El tour dura aproximadamente 2,5 horas.
Sí, durante el recorrido disfrutarás de una copa de vino toscano.
Sí, caminarás por el área del Duomo y verás lugares como la cúpula de Brunelleschi.
Hay opciones vegetarianas disponibles si se solicitan con anticipación.
El tour termina cerca del Ponte Vecchio con vistas al río Arno.
El tour es apto para todos los niveles; los bebés pueden ir en cochecito.
Probarás schiacciata con embutidos o queso, delicias locales y gelato artesanal.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del inicio y fin del tour.
Tu tarde incluye paseos guiados por el centro histórico de Florencia desde el Mercado de San Lorenzo hasta el Ponte Vecchio, muchas degustaciones de comida típica florentina (como schiacciata rellena de embutidos o queso), una copa de vino toscano en el camino y gelato artesanal junto al río, todo acompañado por un guía local autorizado que comparte historias y risas.


Pago seguro en viator.com
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?