Pisarás el suelo del dojo en Tokio y aprenderás los básicos del kendo con un instructor local, empezando por el respeto y la etiqueta, para luego pasar a técnicas reales con la espada. Siente el peso de una espada de bambú en tus manos, practica el movimiento de pies y observa un intenso combate entre maestros antes de probar tus propios movimientos. Te llevarás más que un recuerdo: quizás un poco de calma que ni sabías que necesitabas.
No tenía muy claro qué esperar de una experiencia de kendo en Tokio, solo sabía que quería sentir algo real, no quedarme mirando desde afuera. El dojo estaba escondido en un rincón tranquilo, sin zapatos al entrar, y había una especie de murmullo de anticipación (o tal vez era solo yo). Nuestro instructor, Sato-san, tenía una presencia tranquila, nada intimidante, pero se notaba que llevaba años en esto. Empezó explicando por qué nos inclinamos antes de siquiera pensar en las espadas. Se trata de respeto, dijo, no solo hacia los demás sino también hacia uno mismo. Esa parte me quedó grabada más de lo que imaginaba.
Los primeros pasos fueron para conectar con el suelo, literalmente. Practicamos el movimiento de pies sobre el suelo de madera pulida; mis calcetines resbalaban y Sato-san se rió cuando casi me caigo. Hay un ritmo que, con el tiempo, se vuelve casi meditativo. Luego llegaron las espadas de bambú (shinai), más pesadas de lo que parecen. La primera vez que intenté balancearla bien, mis brazos parecían fideos y todos sonrieron porque, al parecer, es normal. La palabra clave aquí es clase de kendo en Tokio, pero honestamente fue algo más profundo que una simple lección.
Terminamos viendo un duelo entre dos instructores: el choque de los shinai resonaba en todo el salón y podías sentir cada golpe en el pecho. Cuando me tocó intentar un combate (si es que se puede llamar así a mi torpeza), sentí nervios y una extraña sensación de orgullo. Al final, nos inclinamos juntos otra vez. Ese silencio final duró más de lo que esperaba; nadie se apresuró a romperlo con palabras o ruido. A veces todavía recuerdo ese momento cuando todo se vuelve caótico en casa.
No hace falta experiencia, solo ganas de aprender y mente abierta.
El uniforme de kendo está incluido; para llegar puedes usar ropa cómoda normal.
Es para todos los niveles, pero no se recomienda para embarazadas ni personas con problemas de columna o cardiovasculares.
No hay un tiempo exacto, pero incluye introducción, entrenamiento, combates y cierre en una sola sesión.
Sí, todo el equipo, incluyendo el shinai y el uniforme, está incluido.
Sí, el dojo está cerca de opciones de transporte público.
Un instructor local dirige la sesión y explica la cultura durante toda la actividad.
Tu día incluye agua embotellada, alquiler completo del uniforme tradicional de kendo y espada de bambú (shinai), uso de otras herramientas para actividades culturales japonesas durante el entrenamiento, y la guía de un instructor local durante toda la experiencia, además de un pequeño recuerdo para llevar a casa.


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