Te sentarás en el centro de Lyon para una cata informal de vino y queso francés guiada por el sommelier Hugo — diez vinos de regiones como Beaujolais y Borgoña, maridados con quesos locales y relatos que dan vida a cada botella. Prepárate para risas, nuevos sabores y esa sensación única de sentirte parte de la auténtica cultura francesa por una tarde.
Lo primero que me llamó la atención fue la luz — suave y dorada, entrando por grandes ventanas y posándose sobre una mesa ya preparada con copas que me daban miedo tocar. Hugo, nuestro sommelier, nos recibió como si fuéramos viejos amigos aunque acabábamos de conocernos. Había un ligero aroma a pan y algo floral — ¿sería el Beaujolais que sirvió primero? Intenté girar la copa como él, pero casi la derramo sobre el mantel blanco. A nadie pareció importarle; alguien más hizo lo mismo y todos nos reímos.
Probamos diez vinos franceses diferentes, cada uno acompañado de queso o algo salado o cremoso (no recuerdo todos los nombres — Hugo dijo que uno era de Jura y otro de una zona cerca de Champagne). Nos contó pequeñas historias sobre los viticultores y las regiones, como cómo el clima de Borgoña hace que todo sea impredecible. En un momento me dio una loncha de Comté y me preguntó si podía notar “avellana” en el sabor. Solo asentí porque, sinceramente, no estaba seguro — pero estaba delicioso. La palabra clave aquí es cata de vino y queso francés en Lyon, pero en realidad se sentía más como ser invitado a la casa de alguien que a algo formal.
La gente empezó a soltarse después de la tercera copa (¿o la cuarta?), compartiendo historias de viajes o preguntándole a Hugo por su viñedo favorito. Respondía sin parecer ensayado — a veces paraba para buscar la palabra en inglés o se reía cuando alguien pronunciaba mal “Côte-Rôtie”. Todo duró unas dos horas, más o menos. El tiempo se volvió borroso. Todavía recuerdo ese momento en que todos guardamos silencio tras probar algo de Alsacia — hubo una pausa en la que nadie quiso romper ese hechizo. Si buscas una escapada en Lyon que sea auténtica y relajada, esta es la opción.
La experiencia incluye 10 vinos franceses seleccionados de distintas regiones.
Sí, cada vino va acompañado de quesos franceses y productos artesanales como parte de la degustación.
La cata se lleva a cabo en un salón privado ubicado en el centro de Lyon.
La experiencia la conduce Hugo Jeanguyot, un sommelier que trabaja a diario con bodegas de toda Francia.
Sí, las catas están pensadas para ser accesibles para principiantes y a la vez interesantes para aficionados.
Los maridajes se centran en quesos y productos artesanales; para necesidades dietéticas específicas, es mejor consultarlo directamente con el anfitrión.
Sí, todas las áreas y superficies son accesibles para silla de ruedas, incluyendo opciones de transporte cercanas.
La experiencia dura alrededor de dos horas.
Tu tarde incluye una cata guiada de 10 vinos franceses seleccionados de regiones como Beaujolais y Borgoña, maridajes de quesos y productos artesanales de temporada, además de las historias que comparte tu sommelier Hugo en un elegante salón privado en pleno centro de Lyon, accesible fácilmente en transporte público o a pie.


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