Comienza el día con un café dominicano recién hecho en una casa de campo cerca de Juan Dolio, pasea por jardines llenos de vida y conoce a los juguetones monos ardilla en Monkeyland. Dales de comer a mano, ríe con tu guía y compañeros, y termina con un almuerzo casero dominicano que te hará querer quedarte un rato más.
Lo primero que me llamó la atención fue el aroma del café tostándose que salía por la ventana de la cocina; de verdad, me atrapó al instante. Acabábamos de llegar a esta casa familiar a las afueras de Juan Dolio, y nuestra guía Rosa ya se reía de mis intentos por decir “buenos días” como un local. Nos enseñó cómo muelen los granos de cacao (más difícil de lo que parece) y probé el chocolate caliente: espeso, no muy dulce, con ese sabor terroso que solo se consigue cuando lo hacen ahí mismo. El aire estaba denso pero agradable, justo lo suficiente húmedo para que todo oliera más vivo.
No esperaba disfrutar tanto el paseo por el jardín. Rosa nos señaló plantas que nunca había visto, algunas con hojas más grandes que mi cabeza, y nos dejó aplastar unas cuantas entre los dedos para que pudiéramos oler la diferencia. Había estallidos de color por todos lados, incluso en la tierra. De repente, escuchamos unos chillidos agudos desde arriba y todos nos quedamos en silencio al mismo tiempo. Esa fue la señal para entrar a Monkeyland.
Los monos son más pequeños de lo que imaginas—son monos ardilla, por lo visto—y mucho más valientes. En minutos ya estaban saltando sobre nuestros hombros (uno fue directo a mi coleta). La palabra clave aquí es “excursión Monkeyland Juan Dolio”, pero en realidad se sentía más como si te metieran en el recuerdo de infancia de alguien que como un tour cualquiera. La pareja canadiense que lo lleva lleva años haciéndolo; se nota porque hasta los más tímidos del grupo terminaron sonriendo mientras un mono les recogía maní de las manos. Uno se obsesionó con mi cámara y trató de verse en la pantalla—Rosa dijo que siempre hace eso.
El almuerzo fue sencillo: arroz, habichuelas, guiso de pollo, ensalada—nada sofisticado pero perfecto después de tanta emoción. La gente se quedó un rato más tomando café antes de regresar a Juan Dolio. Aún recuerdo lo silencioso que se puso todo cuando los monos finalmente desaparecieron entre los árboles. Es curioso lo que se queda contigo.
Es un tour de día completo que incluye el traslado desde Juan Dolio.
Sí, alimentarás a los monos ardilla a mano y tendrás contacto cercano con ellos en Monkeyland.
Sí, durante la visita disfrutarás de un almuerzo buffet típico dominicano.
Contarás con agua embotellada y muestras de café tostado y chocolate caliente en la casa de campo.
El tour incluye recogida en hoteles de Juan Dolio.
No, este tour no es apto para personas con discapacidad o dificultades de movilidad.
No se recomienda para embarazadas ni personas con problemas de columna o cardiovasculares; tampoco para quienes tengan síntomas de resfriado o gripe.
Tu día incluye recogida en hotel en Juan Dolio, entrada a Monkeyland y su jardín botánico, degustaciones de café dominicano recién tostado y chocolate caliente en una casa local, agua embotellada durante todo el día y un almuerzo buffet tradicional dominicano antes de regresar por la tarde.


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