Te pondrás un neopreno y seguirás a tu guía por el cañón del Versoud cerca de Grenoble: rapelar cascadas, deslizarte por rocas lisas y reír con chapuzones inesperados. Si quieres, prueba los saltos (nunca obligatorios) y acabarás embarrado, emocionado y con ganas de más aventuras en el río.
Tu día incluye todo el equipo de seguridad: casco, arnés, cuerda y un neopreno completo para mantenerte caliente en el río, todo guiado por un local que conoce cada rincón del cañón del Versoud antes de regresar a tierra firme en La Rivière.
Las valoraciones vienen de viajeros que reservaron esta misma experiencia. No las editamos ni filtramos.
Leer todas las reseñas ›La misma experiencia con otros operadores: compara precio, valoración y duración.
Grenoble: Cañonismo en Vercors por el río Versoud con guía y equipoEstás aquí★ 5.00 (75)4h€ 50
Grenoble: Aventura de Cañonismo en Ecouges, Vercors con FotosVive la emoción en el cañón Ecouges del Vercors cerca de Grenoble, con saltos, toboganes y rápeles. Tour guiado con todo el equipo incluido y fotos de tu aventura.★ 4.98 (100)4h€ 75Ver ›
Vuelo en Parapente Tandem en el Valle de BelledonneVive un bautismo en parapente tandem sobre Belledonne. Sobrevuela acantilados, observa el funicular y disfruta vistas panorámicas del valle. Aventura accesible para silla de ruedas.★ 4.70 (10)1h€ 125Ver ›
Cañoning en Ecouges cerca de Grenoble: Excursión de aventura con fotosVive el cañoning en Ecouges, cerca de Grenoble: saltos, toboganes, rápeles grandes y fotos gratis. Reserva ya tu aventura en los pies del Vercors.★ 5.00 (14)3h€ 79Ver › Parpadeas y de repente el macizo de Vercors se alza imponente frente a ti, verde y algo salvaje, nada que ver con lo que esperaba tan cerca de Grenoble. Nuestro guía, Julien, con ese humor francés tan natural, nos entregó unos neoprenos gruesos que olían a río y a goma. Revisó los cascos dos veces, lo que me dio confianza al instante. El aire estaba fresco, pero no frío; se oía el agua correr por algún lugar abajo. La verdad, estaba un poco nervioso con el cañonismo, no soy precisamente valiente con las alturas ni con ríos fríos.
Empezamos a bajar por el cañón del Versoud, a solo media hora de la ciudad, pero parecía mucho más lejos de todo lo conocido. Las rocas estaban resbaladizas y mis manos rozaban musgo que dejaba una mancha verdosa en los dedos. Julien nos enseñó a rapelar la primera cascada —el corazón me latía tan fuerte que casi no escucho sus instrucciones, pero esperó a que estuviera listo. Había toboganes naturales pulidos por años de agua (mis pantalones cortos aún tienen una zona áspera), y en un momento alguien se lanzó por una tirolina sobre una poza y cayó con tal chapuzón que nos reímos cinco minutos seguidos.
No pensaba saltar, pero parado sobre el agua con todos animando de forma sincera, simplemente lo hice. No fue elegante, pero cuenta. El agua estaba helada al principio, pero te acostumbras rápido, sobre todo moviéndote todo el tiempo. Había saltos más altos para los que quisieran (yo pasé), pero nunca te obligaban; Julien repetía “solo si te apetece”. Eso me quedó grabado.
La excursión de cañonismo duró unas tres horas y media, más o menos. El tiempo se vuelve raro ahí abajo, entre cascadas y rayos de sol que se cuelan entre las hojas. Terminamos de vuelta en el punto de partida, embarrados, cansados y sonriendo como tontos. Las piernas me temblaban de esa forma buena que queda después de probar algo nuevo. A veces aún escucho el sonido del agua rebotando en esas paredes de piedra cuando todo está demasiado tranquilo en casa.
Pago seguro en Viator

¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?