Flotarás sobre las aguas cristalinas de Honolulu en tu propio paddleboard mientras practicas yoga con un guía local. Prepárate para reír en los momentos inestables, relajarte bajo el sol y disfrutar de una savasana tranquila mientras te meces suavemente en el océano. Todo el equipo está incluido, solo trae tu curiosidad (y protector solar).
Nunca había probado yoga sobre un paddleboard antes de venir a Honolulu — para ser sincera, tenía miedo de caer al agua. Cuando llegamos, las tablas ya flotaban suavemente, y nuestra instructora, Malia, tenía una risa relajada que hacía que todo pareciera menos serio. Nos enseñó a arrodillarnos y a sujetar el remo desde el primer momento. Se olía un leve aroma a sal y protector solar por todas partes — se escuchaban niños jugando en la playa, pero aquí afuera todo se sentía mucho más tranquilo.
Anclamos en agua hasta la cintura (lo confirmé metiendo la mano — nada fría), así que aunque no sepas nadar, estás seguro. La mayoría de la clase se hizo sentados o arrodillados en la tabla, que la verdad se sentía más estable de lo que esperaba. Malia iba nombrando las posturas — “perro boca abajo”, “postura del niño” — y nos mostraba cómo adaptarlas al movimiento de la tabla. Me tambaleé en la postura del guerrero y casi pierdo el equilibrio; Malia sonrió y dijo que a todos les pasa la primera vez. La luz del sol se reflejaba en el agua y parecía bailar alrededor de nuestras tablas.
En un momento, simplemente nos tumbamos para la savasana — ojos cerrados, dedos rozando el océano. Sentía el suave vaivén bajo mí y solo escuchaba las olas rozando el plástico. Por un instante, olvidé que había más gente alrededor. Al terminar, la gente empezó a charlar sobre sus orígenes; alguien contó que el año pasado hizo una excursión a Machu Picchu desde Cusco y dijo que esta experiencia era igual de reconfortante a su manera. Aún recuerdo esa sensación de flotar en silencio.
No, las clases se realizan en agua hasta la cintura, por lo que no es necesario saber nadar.
Sí, la clase está abierta a todos los niveles, incluso a quienes nunca han practicado antes.
Incluye tabla, remo, chaleco salvavidas y la guía de un instructor profesional.
Busca ‘Yoga Floats’ en Google Maps para encontrar la ubicación exacta.
Los menores de 17 años deben ir acompañados por un adulto.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del lugar de encuentro.
Sí, los animales de servicio están permitidos en esta actividad.
Tu sesión incluye el uso de paddleboards, remos, chalecos salvavidas y la guía de un instructor profesional durante toda la clase de SUP yoga — solo llega listo para subir al agua y nosotros nos encargamos del resto.


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