Recorrerás caminos de montaña desde Cusco hasta el Valle Sagrado, explorando las ruinas y el mercado de Pisac antes de un almuerzo buffet en Urubamba. Subirás las terrazas de Ollantaytambo mientras las historias de tu guía resuenan, y verás a las tejedoras en Chinchero al caer el día. No es solo ver lugares, es reír, probar sabores locales y llevarte momentos que no olvidarás.
Íbamos por ese camino serpenteante saliendo de Cusco, medio dormidos, cuando nuestra guía Julia empezó a contarnos los nombres quechuas de esas montañas. Yo todavía masticaba hojas de coca (las dan para la altura) y veía cómo las nubes se enredaban en las cumbres. La primera parada fue Pisac—la verdad, no esperaba sentirme tan pequeño parado allá arriba, sobre esas terrazas verdes perfectas. La piedra tallada es impresionante. Julia nos señaló una figura de cóndor que yo ni había notado. El mercado abajo olía a leña y naranjas; intenté regatear por una bolsa tejida, pero terminé riendo con una señora mayor que no tenía paciencia para mi español.
El almuerzo en Urubamba fue un buffet en Puka Punku—mucha quinoa y un plato con alpaca que estaba mejor de lo que suena (perdón, vegetarianos). Hay una especie de silencio respetuoso en esos restaurantes grandes del valle, interrumpido por charlas de otras mesas. El aire se siente diferente aquí—¿más ligero? O tal vez era yo acostumbrándome a la altura. Después seguimos hacia Ollantaytambo. Esas escaleras no son fáciles, pero la vista desde arriba—el sol deslizándose sobre muros de piedra y esas calles tan apretadas abajo—esa imagen me queda grabada.
De regreso a Cusco paramos en Chinchero justo cuando empezaba a caer la tarde. Había mujeres tejiendo afuera de la capilla, las manos se movían tan rápido que era imposible seguirlas. Julia nos explicó cómo usan cochinilla para el tinte rojo—intenté decir “gracias” en quechua y todos se rieron (lo pronuncié fatal). El viaje de vuelta fue tranquilo, salvo por alguien roncando detrás y unos perros callejeros persiguiendo la combi por el pueblo. Es curioso qué cosas se quedan en la memoria.
El tour es de día completo, comienza alrededor de las 7:30 am y regresa al centro de Cusco por la tarde.
Sí, incluye un almuerzo buffet en el restaurante Puka Punku en Urubamba.
Visitarás las ruinas y el mercado de Pisac, Urubamba para almorzar, las ruinas de Ollantaytambo y el pueblo de Chinchero con sus tejedoras.
Sí, el traslado desde tu hotel en Cusco por la mañana está incluido.
No se recomienda para viajeros con lesiones de columna o embarazadas debido a las caminatas y terrenos irregulares.
Sí, hay guías profesionales en español e inglés.
El minibús te deja en la Plaza San Francisco, en el centro de Cusco, al final del día.
Tu día incluye recogida temprano en tu hotel de Cusco, transporte en minibús con conductor profesional entre los sitios, visitas guiadas en español o inglés en Pisac (ruinas y mercado), Ollantaytambo y Chinchero, y un almuerzo buffet con platos andinos antes de regresar al centro de Cusco por la tarde.


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