Subirás desde Taormina por carreteras serpenteantes para catar cuatro vinos regionales en la Bodega Gambino, en la ladera del Etna, acompañados de quesos y aperitivos locales mientras escuchas las historias de tu guía. Harás paradas en los pueblos de Piedimonte Etneo y Linguaglossa, con transporte de ida y vuelta incluido. Una tarde relajada pero llena de vida, donde Sicilia se siente al alcance de la mano.
Aún recuerdo cómo cambió el aire al salir de Taormina: más allá de los últimos limoneros, se colaba una frescura especial. Nuestro conductor (creo que se llamaba Salvo) no paraba de señalar detalles: antiguos flujos de lava, hinojo silvestre al borde del camino. No esperaba subir tan alto—800 metros, dijo, y mis oídos se taparon un poco. Los pueblos, Piedimonte Etneo y Linguaglossa, parecían tranquilos pero con vida propia. En un momento, un anciano nos saludó desde la puerta de su casa, simplemente mirando pasar el mundo.
El plato fuerte fue la Bodega Gambino. Es un negocio familiar y se nota—siempre hay alguna tía o prima moviéndose por ahí. La guía cambió sin esfuerzo entre inglés y francés (yo intenté decir “grazie” y ella sonrió con amabilidad). Dentro olía a barricas viejas y a algo dulce, quizás la madera de castaño. Probamos cuatro vinos; me gustó más el blanco, aunque no sé si lo reconocería en una tienda. Los aperitivos eran sencillos pero perfectos: quesos con esa textura desmenuzable, pan para mojar en aceite de oliva, hasta huevos duros (al principio raro, pero funcionaba). También había alcachofas en conserva—podría haberme comido un frasco entero.
No esperaba reír tanto con datos sobre el vino—al parecer, las vides crecen justo en suelo volcánico. La guía bromeó diciendo que “el Etna da y quita”, y esa frase se me quedó grabada. Al final de la tarde, una luz dorada y perezosa entraba por las ventanas. De regreso a Taormina, todos guardamos silencio un rato. Quizá fue el vino o esa sensación especial de descubrir algo nuevo juntos, no sé. Pero sí, todavía pienso en esa vista hacia el mar desde la ladera del Etna.
La excursión dura toda la tarde, regresando a la zona de Taormina al final del día.
Sí, el traslado de ida y vuelta desde puntos designados está incluido.
Visitarás la Bodega Gambino, situada en la ladera del Monte Etna.
Probarás verduras en conserva, quesos sicilianos, huevos duros, pan y aceite de oliva local.
La visita se realiza en inglés, francés e italiano únicamente.
Sí, es apta para todos los niveles; se recomienda llevar calzado cómodo.
Los bebés pueden participar pero deben ir en el regazo de un adulto durante el transporte.
No se recomienda para mujeres embarazadas.
Tu día incluye traslado de ida y vuelta desde puntos cercanos a Taormina en vehículo con aire acondicionado; visita guiada a la Bodega Gambino con explicaciones sobre la producción de vino siciliano; cata de cuatro vinos regionales acompañados de quesos, verduras en aceite, huevos duros, pan y aceite de oliva; además de muchas historias durante el camino antes de regresar al final de la tarde.


Pago seguro en viator.com
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?