Flotarás en silencio sobre los tejados antiguos de Segovia mientras amanece sobre el Acueducto Romano y el Alcázar. Con un guía local que se encarga de todo, incluida la recogida opcional en hotel, compartirás risas y un desayuno con champagne tras el vuelo, y te llevarás fotos y tu certificado de vuelo. Hay algo mágico en ver despertar Segovia desde el cielo.
Nunca imaginé que temblaría de nervios y frío antes del amanecer en Segovia, pero ahí estábamos, viendo cómo se llenaba el globo y escuchando ese sonido del aire caliente. Nuestro piloto, Javier, bromeaba en español diciendo que “no hacía falta café” mientras los quemadores rugían. La ciudad seguía dormida; se olía el rocío en la hierba y se escuchaban los primeros pajarillos detrás de nosotros. No podía dejar de mirar el Acueducto Romano, tratando de imaginar cómo se vería desde arriba.
Cuando despegamos—suave, casi sigilosamente—me di cuenta de lo silencioso que estaba todo, salvo por el ruido ocasional del quemador. Segovia se extendía bajo nosotros: ese acueducto larguísimo cruzando la ciudad, luego las agujas de la Catedral gótica asomando entre la niebla matutina. El Alcázar parecía casi irreal desde ahí arriba, como un castillo de juguete o sacado de un cuento. Javier señalaba tejados y nos contaba que Aerodifusión fue la primera empresa de globos aquí con certificado oficial de calidad (no sabía que los paseos en globo tenían certificados, pero resulta que sí). Me pasó su móvil para una foto—mis manos temblaban tanto que casi lo dejo caer.
Después del aterrizaje (menos aterrador de lo que imaginaba), todos subimos a sus 4x4 para desayunar cerca del punto de despegue: pan recién hecho, jamón y auténtico champagne. El brindis fue elegante y a la vez divertido a las 8 de la mañana. Alguien intentó decir “¡salud!” pero se trabó—todos nos reímos, incluso Javier. También nos dieron certificados de vuelo; el mío sigue guardado en mi diario. No dejo de pensar en esa vista de Segovia cuando el sol iluminaba esas piedras antiguas justo en el momento perfecto—es difícil explicarlo sin sonar cursi, ¿sabes?
El vuelo en globo dura aproximadamente 1 hora.
La recogida en hotel es opcional y cuesta 40 € por persona, pagaderos el mismo día del vuelo.
Verás desde el aire el Acueducto Romano, la Catedral gótica y el Alcázar de Segovia.
Sí, tras el vuelo se ofrece un desayuno con champagne.
Niños a partir de 6 años pueden participar si van acompañados por un adulto.
Sí, la actividad cuenta con seguro según las normativas europeas EASA.
No se recomienda para embarazadas ni personas con problemas de columna o cardiovasculares.
Incluye un reportaje fotográfico de recuerdo y un certificado oficial de vuelo para cada participante.
Tu día incluye recogida opcional en hotel en Segovia (con coste adicional), transporte en 4x4 entre puntos de aterrizaje y despegue, seguro completo según normativas europeas, vuelo en globo de una hora con operador local certificado, reportaje fotográfico de recuerdo, desayuno con champagne tras el vuelo y certificado oficial de vuelo para llevar a casa.


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