Cruzarás puentes hacia el corazón de Florianópolis, pasearás mercados llenos de aromas locales, comerás pescado fresco junto a la Lagoa da Conceição y sentirás la arena en los pies en Praia da Joaquina. Con una guía amable y traslado sencillo, este tour completo por la isla mezcla la energía urbana con momentos tranquilos en la playa, dejando mucho más que fotos.
Tu día incluye traslado en vehículo con aire acondicionado y seguro para pasajeros, ofrecido por una empresa con más de 30 años de experiencia. El recorrido es accesible para sillas de ruedas, los bebés pueden ir en brazos o cochecito, y se admiten animales de servicio en todas las paradas, desde los puntos urbanos hasta las playas, antes de regresar juntos a la ciudad.
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El día fue cambiando de ritmo. Un momento estábamos bajo la sombra fresca de la Catedral Metropolitana de Florianópolis (las campanas sonaron justo al pasar, algo casi de película), y al siguiente subíamos por el Morro das Sete Voltas para admirar la vista hacia el este de la isla. Allí arriba reina un silencio roto solo por algún perro lejano y la brisa salada que se pega a la piel. No esperaba que la Lagoa da Conceição fuera tan amplia ni tan azul, casi como un espejo donde se deslizan los que practican paddleboard. Almorzamos en Barra da Lagoa, un pescado a la parrilla con limón exprimido encima. Renata nos contó que de niña nadaba ahí; eso me hizo ver el lugar con otros ojos.
Después llegó la arena por todos lados: las dunas de Praia da Joaquina son reales, no solo postales. Unos chicos locales practicaban sandboard (yo no me animé, tal vez la próxima). También paramos en Praia Mole, donde los surfistas se movían como focas en el agua agitada. El sol pegaba fuerte pero sin ser agresivo, justo para entrecerrar los ojos y desear haber traído gorra. Ya casi al atardecer, llegamos al norte, a Santo Antonio de Lisboa, un rincón tranquilo con casas de colores pastel y viejos higuerones que dan sombra a pequeñas cafeterías. Alguien tocaba la guitarra cerca; aún puedo escuchar esa melodía cuando lo recuerdo.
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