Saldrás de Ushuaia hacia la belleza salvaje de Tierra del Fuego, caminarás junto al agua espejada del Lago Roca, estarás donde termina la Ruta Panamericana en Bahía Lapataia y compartirás una bebida caliente con tu grupo antes de volver, con la sensación de haber tocado algo único en el fin del mundo.
Lo primero que recuerdo es cómo se empañaron las ventanas del bus al salir de Ushuaia; alguien limpió un círculo con la manga y ahí estaban: esas montañas afiladas, medio ocultas entre las nubes. Nuestra guía, Lucía, tenía esa habilidad de señalar detalles que yo habría pasado por alto, como el musgo que parecía casi neón después de la lluvia de la noche anterior. Nos pasó el mate (lo probé, pero no es para mí), y luego nos contó sobre los Yámana, que navegaban estas aguas mucho antes de que alguien llamara a este lugar Tierra del Fuego. Era raro pensar lo cerca que estábamos de la Antártida, apenas a 1000 kilómetros. Casi se podía saborear la sal en el aire.
Paramos en el Lago Roca (o Acigami, que yo pronunciaba mal todo el tiempo—Lucía sonreía cada vez). El lago estaba tan quieto que reflejaba todas las nubes, y cuando soplaba el viento olía a tierra mojada y humo de leña de alguna fogata lejana. Había algunas familias chilenas pescando en la orilla; un niño pequeño nos saludó con las dos manos. Me distraje tratando de identificar unas aves—un tipo de ganso con cabeza negra—y casi me pierdo cuando Lucía explicó que este lago está justo en la frontera con Chile. Por alguna razón eso me sacó una sonrisa. Las fronteras aquí se sienten diferentes.
Bahía Lapataia estaba más tranquila de lo que esperaba. Ahí está el famoso cartel que marca el fin de la Ruta Panamericana—me saqué la foto pero sobre todo me quedé escuchando las gaviotas y sintiéndome pequeño, pero en el mejor sentido. El viento atravesaba mi chaqueta, pero alguien del grupo compartió chocolate y todos nos reímos pensando en lo lejos que habíamos llegado (de Alaska hasta aquí… increíble). De regreso, Lucía nos sorprendió con un chocolate caliente servido desde un termo—por fin se me calentaron las manos. A veces sigo recordando esa vista sobre Lapataia; aparece cuando menos lo espero.
No, la entrada a Tierra del Fuego es obligatoria pero no está incluida en el precio del tour.
Sí, harás una parada en Bahía Lapataia, el punto final de la Ruta Panamericana.
Sí, la recogida está incluida para tu comodidad.
Sí, los bebés pueden participar; se dispone de cochecitos y asientos especiales para ellos.
Sí, esta excursión de medio día a Tierra del Fuego es accesible para sillas de ruedas.
Sí, se hace una parada en el Lago Roca (también llamado Acigami) durante la visita.
Sí, se permiten animales de servicio en este tour.
Al final de la excursión recibirás una sorpresa cálida para disfrutar.
Tu excursión de medio día incluye recogida en Ushuaia y transporte hacia los rincones más salvajes de Tierra del Fuego con guía local; harás paradas en Lago Roca y Bahía Lapataia antes de compartir una bebida caliente juntos y regresar a la ciudad.


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