Disfruta un paseo en montaña rusa hasta la cascada Datanla, vuela en teleférico sobre Dalat, explora pueblos de flores llenos de color y saborea café local con vistas a valles entre niebla. Con guía en inglés y traslado desde el hotel incluido, vivirás la calma única de Dalat.
El día empezó con un clásico: olvidé mi chaqueta impermeable, así que terminé pidiendo prestado un poncho fino a nuestra guía, Hien. Ella se rió y me dijo que el clima en Dalat cambia cada hora, así que no me preocupara. La primera parada fue la cascada, pero no una cualquiera para solo mirar: nos subimos a una montaña rusa que bajaba entre pinos. Podía oler la humedad en la corteza mientras girábamos en las curvas. Al llegar abajo, el ruido de la cascada Datanla era mucho más fuerte de lo que imaginaba, casi parecía gritar entre la niebla. Nos tomamos unos selfies un poco torpes — Hien insistió en que saliéramos todos — y luego subimos de nuevo en la montaña rusa, evitando la caminata (mis rodillas me lo agradecieron).
Después de esa descarga de adrenalina, todo se calmó. El teleférico a Robin Hill nos regaló vistas panorámicas de Dalat, con sus techos rojos entre colinas y nubes bajas. Se sentía más frío allá arriba — o tal vez era el viento colándose por el poncho prestado. En el Monasterio Zen Truc Lam, Hien nos enseñó a hacer una reverencia antes de entrar; lo intenté, aunque seguro me veía perdido. El silencio solo se rompía con el canto de los pájaros y un mantra lejano. Desde ahí, mirando el lago Tuyen Lam con su agua azul rodeada de pinos verdes, entendí por qué llaman a este lugar tan tranquilo (aunque mi estómago aún daba vueltas por la montaña rusa).
No esperaba que me encantara tanto el pueblo de flores Van Thanh. Filas de rosas y lirios bajo invernaderos, agricultores revisando hojas o bromeando en vietnamita — el aire olía dulce y a tierra mojada a la vez. Hien nos dio una frutilla diminuta para probar (mucho más jugosa que las del supermercado). También paseamos por el antiguo palacio de Bao Dai; todo parecía detenido en el tiempo, desde los pisos de madera crujiente hasta las paredes amarillas descoloridas.
Si tienes suerte con el horario (como nosotros), terminas en una cafetería con vista a los valles justo cuando la niebla de la tarde empieza a bajar. Tenía las manos frías sosteniendo la taza, pero el café era fuerte y con sabor a nuez — la verdad, a veces todavía recuerdo esa vista cuando estoy atrapado en el tráfico en casa.
Sí, el tour incluye recogida y regreso al hotel durante la excursión.
Se accede con un paseo de ida y vuelta en montaña rusa alpina hasta la cascada, sin necesidad de caminar.
Visitarás la cascada Datanla, teleférico Robin Hill, monasterio zen Truc Lam, lago Tuyen Lam, pueblo de flores Van Thanh, palacio de Bao Dai, Crazy House y una iglesia histórica.
No incluye bebidas aparte de agua embotellada; si hay tiempo al final, puedes parar a tomar café en una cafetería local (gasto propio).
Es apto para todos los niveles físicos; los bebés pueden ir en cochecito o en brazos de un adulto.
Si solo reserva una persona, el traslado será en moto, a menos que se elija la opción de coche privado para dos personas.
Sí, todos los tickets de entrada están incluidos en el precio del tour.
Es un tour de día completo que se realiza diariamente; la duración exacta depende de las paradas, pero prepárate para pasar la mayor parte del día fuera.
Tu día incluye recogida y regreso al hotel en el centro de Dalat, todas las entradas a los sitios (incluyendo el palacio de Bao Dai y Crazy House), guía local en inglés que comparte historias en cada parada, agua mineral embotellada durante todo el recorrido y viajes de ida y vuelta en la montaña rusa alpina de Datanla y el teleférico Robin Hill, para que no tengas que preocuparte por tickets o transporte.


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