Viaja desde Hanoi a las montañas salvajes de Ha Giang en van VIP, recorre carreteras serpenteantes en moto con guía local, haz trekking por el paso Ma Pi Leng, comparte comidas y “agua feliz” con familias hmong, duerme en hoteles y en un homestay entre arrozales, y vuelve con la sensación de haber dejado parte de ti en esos valles envueltos en niebla.
Apenas habíamos terminado nuestro primer bol de pho en Hanoi cuando nuestro conductor, Tuan, sonrió y nos entregó un café fuerte para el camino—dijo que lo necesitaríamos. Seis horas después, ya pasado Tam Son, el aire cambió: más fresco, más puro, casi dulce por los arrozales. Nuestro guía Minh señaló la cueva Lung Khuy y traté de repetir el nombre (Li se rió—mi acento era un desastre). Dentro, la cueva se sentía antigua y húmeda, con estalactitas goteando en silencio mientras afuera los niños corrían entre las terrazas. Almorzamos en Quan Ba con una vista que parecía de otro mundo—campos como un mosaico y esas dos colinas que todos llaman Pechos de Hada. Aún me pregunto quién les puso ese nombre.
Al llegar a Dong Van, el crepúsculo ya había caído y nos unimos a un grupo pequeño para cenar—arroz pegajoso, cerdo con hierba limón y algo llamado “agua feliz” que Minh sirvió con un guiño. Después del fuego, empezó el karaoke (juré que no cantaría pero… bueno). Al día siguiente, el trekking nos llevó por el pueblo Lô Lô Chải, donde las mujeres tejían brocado bajo los aleros de bambú. Los caminos rocosos fueron más duros de lo que esperaba; mis piernas protestaban, pero las vistas desde el paso Ma Pi Leng detenían cualquier pensamiento. El viento allá arriba es especial—frío en la piel, pero no importa porque estás mirando el río Nho Que serpenteando muy abajo.
Cerca del pueblo Du Gia, nos sorprendió una lluvia rápida—justo lo necesario para que todo oliera a verde y vida. Nuestro homestay estaba en medio de los arrozales; las ranas cantaron toda la noche (más fuerte de lo que imaginas). El desayuno fue té caliente y tortas de maíz pegajoso antes de ir a Lùng Tám, donde una mujer mayor me enseñó a tejer brocado—sus manos iban tan rápido que apenas podía seguirla. Sonrió cuando intenté ayudar; digamos que tejer no es mi talento oculto.
El regreso a la ciudad de Ha Giang fue tranquilo después de tanto color y ruido. Minh contó historias de su infancia mientras veíamos las nubes deslizarse sobre las montañas. Es curioso lo rápido que te encariñas con un lugar—y con gente—que acabas de conocer.
El tour dura 4 días e incluye traslado ida y vuelta desde Hanoi en van limousine.
Sí, la recogida en tu hotel de Hanoi está incluida a las 6:30 am del primer día.
No, tu moto va con un conductor experimentado que también es tu guía.
Se incluyen almuerzos y cenas con platos típicos locales durante el recorrido.
Te alojarás en hoteles en Dong Van y en un homestay familiar rodeado de arrozales en Du Gia.
Es apto para todos los niveles de condición física; los bebés pueden ir en el regazo de un adulto o en asientos especiales.
Sí, conocerás familias hmong en pueblos como Lô Lô Chải y Lùng Tám durante el recorrido.
Si prefieres un coche en vez de moto, contacta directamente con el operador para opciones.
Tu viaje incluye traslados en van limousine VIP entre Hanoi y Ha Giang con recogida en hotel, alojamientos cómodos en hoteles y un homestay familiar entre arrozales, todas las comidas con muchas especialidades locales, agua embotellada todo el día, además de tu propio conductor-guía en moto que conoce cada curva de estas montañas—y sí, también hay noches de karaoke antes de regresar a Hanoi renovado (y quizá tarareando una canción nueva).


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