Recorre las dunas de la playa Migriño en ATV con un guía local, avista ballenas en temporada, pedalea en sky bike sobre el Pacífico y termina con una cata de tequila artesanal en Cactus Park. Prepárate para llevarte arena en el pelo y mil historias para contar.
Con el casco bien ajustado y la arena ya metida en los zapatos, así empezó nuestro día en Cactus Park. Luis, nuestro guía, sonrió mientras me entregaba las llaves de un ATV rojo y algo desgastado. “Ve despacio al principio”, me dijo, pero la verdad es que no escuché mucho más cuando los motores arrancaron. El sonido era agudo, casi metálico bajo el sol de la mañana. Seguimos a Luis por un sendero entre colinas bajas y de repente — ahí estaba — la playa Migriño. El mar parecía infinito y salvaje, nada que ver con las playas llenas de turistas en Cabo San Lucas.
Recuerdo el olor a sal mezclado con el polvo del camino, pegándose a mis labios. De vez en cuando Luis bajaba la velocidad para señalar algo: una ballena saltando en el horizonte (él la vio antes que nadie), o unas pequeñas flores moradas que brotaban entre la arena y que yo ni habría notado. El paseo fue más movido de lo que esperaba, pero adictivo; te metes en un ritmo saltando sobre las dunas con solo el viento y el ruido del motor de compañía. En un momento paramos solo para ver a los pelícanos lanzándose al agua en picada — nadie habló por un par de minutos.
Lo del sky bike, confieso que me parecía un poco de show hasta que me puse a pedalear allá arriba, con las piernas temblando un poco (mejor no mirar abajo si te da miedo). El arnés se sentía seguro y cómodo. Desde lo alto se ve toda la costa — el sol reflejándose en la arena mojada, los ATV como hormigas allá abajo. Alguien detrás mío empezó a cantar “La Bamba” desafinado; hasta Luis se rió.
De regreso en la base hubo un momento de calma: cascos fuera, caras cubiertas de polvo, alguien pasando botellas de agua fría mientras recuperábamos el aliento. Luego llegaron las bandejas con tequila — ahumado, dulce, nada que ver con los tragos de los bares turísticos del centro. Un miembro del equipo explicó cómo se hace cada tipo; intenté decir “reposado” con mi mejor acento y me aplaudieron (o al menos así lo sentí). Aún recuerdo esa vista desde arriba cuando el ruido de casa me abruma.
Las actividades principales duran unas 2 horas, más el tiempo de transporte desde y hacia tu hotel.
Sí, el traslado ida y vuelta desde tu hotel está incluido.
Los niños pueden unirse acompañados de un adulto; la edad mínima para conducir un ATV es 16 años con licencia o permiso.
Es posible avistar ballenas jorobadas desde la playa Migriño durante la temporada de invierno.
Sí, todo el equipo de seguridad está incluido para ambas actividades.
Podrás probar tequilas artesanales en Cactus Park al finalizar la aventura.
No incluye almuerzo; durante el tour hay agua disponible.
El tour es accesible para silla de ruedas, pero no recomendado para personas con lesiones en la columna o problemas cardiovasculares.
Tu día incluye transporte ida y vuelta desde tu hotel a Cactus Park en Los Cabos, todo el equipo de seguridad para ATV y sky bike, guías bilingües en cada actividad, agua embotellada durante el recorrido y la aventura aérea, una hora de paseo en ATV por las dunas y arroyos de la playa Migriño (solo o doble), una hora de aventura en sky bike a gran altura, una caminata ecológica opcional y, para cerrar, una cata de tequila artesanal antes de regresar al hotel.


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