Saldrás desde La Paz para un safari marino alrededor de la Isla Espíritu Santo: nada con bancos de mobulas si tienes suerte, avista delfines o incluso orcas desde la embarcación, y comparte risas con tu guía local durante el almuerzo. Prepárate para sorpresas: cada día es distinto en Baja California Sur.
¿Alguna vez te has preguntado cómo es estar en el Mar de Cortés, esperando a ver qué aparece? Así empezó nuestro día en La Paz: sin promesas, solo con la sensación de que cualquier cosa podía pasar. Nuestra guía, Ana, repartió los snorkels mientras bromeaba con su “sombrero de la suerte” (era naranja brillante y difícil de no notar). La panga, esa embarcación que parece rozar el agua, partió temprano y la ciudad quedó atrás. Recuerdo el olor a sal y protector solar mezclándose en el aire. Había pelícanos por todos lados, posados en los muelles como si fueran los dueños del lugar.
El primer sobresalto llegó cuando vimos un destello plateado bajo la superficie: mobulas. Cientos, quizá más. Ana sonrió y dijo “¡Si quieren, láncense!” así que me tiré (no con mucha gracia). El agua estaba más fría de lo que esperaba para mayo. Se habla de “cardúmenes” de peces, pero nadar entre mobulas es otra cosa: se mueven como sombras, todo músculo y alas. En un momento levanté la vista y me di cuenta que me había alejado más del bote de lo planeado; Ana me hizo señas con una gran sonrisa para que regresara.
Después navegamos alrededor de la Isla Espíritu Santo. Los acantilados tenían un tono casi rosado con la luz de la mañana. Vimos delfines corriendo a nuestro lado; uno saltó justo frente a la proa y todos nos reímos (hasta el capitán sonrió). Alguien creyó ver una aleta de orca, pero era un delfín jugando con nosotros. El almuerzo fueron unos sándwiches sencillos, pero saben a gloria después de tanta sal y agua; creo que la comida siempre sabe mejor después de nadar así.
No esperaba sentirme tan pequeño allá afuera, pero en el mejor sentido. No hay garantía de ver todo (Ana nos lo recordó varias veces), pero eso es parte de la magia. A veces solo te sientas en silencio escuchando las olas golpear el casco, esperando otra sorpresa. Todavía pienso en esas mobulas pasando tan cerca que casi las podías tocar, pero no del todo.
El tour dura aproximadamente 5 horas, saliendo desde La Paz.
Si las condiciones lo permiten y te sientes cómodo en mar abierto, sí, podrás nadar con grandes bancos de mobulas.
No, ver orcas es posible pero no seguro; cada vez se ven más, pero siguen siendo impredecibles.
Sí, el almuerzo está incluido como parte de la experiencia del día.
No, todo el equipo necesario para snorkel te lo proporcionan.
Puedes disfrutar de la observación desde el bote sin nadar; solo quienes quieran meterse al agua necesitan confianza nadando.
Las mayores concentraciones de mobulas ocurren entre marzo y junio cerca de Espíritu Santo y la Isla Cerralvo.
La aventura comienza en La Paz, en la costa del Mar de Cortés en Baja California Sur.
Tu día incluye uso de equipo de snorkel, todas las tarifas y impuestos cubiertos por los anfitriones, además de un almuerzo sencillo a bordo tras nadar o avistar fauna marina, antes de regresar a La Paz en panga.


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