Subirás al Volcán Pacaya desde Antigua con un guía local que conoce cada rincón del sendero. Prepárate para cambios de clima, ceniza bajo tus botas, historias de erupciones y quizás hasta tostar malvaviscos en rocas calientes. No es solo llegar a la cima, es sentir la energía del volcán más activo de Guatemala en cada paso.
“¿Lo hueles? Eso es el volcán,” sonrió nuestro guía Luis justo al bajar de la van cerca del Pacaya. No era lo que esperaba: una mezcla entre tostada quemada y tierra húmeda. El viaje desde Antigua duró menos de una hora, pero parecía que habíamos llegado a otro planeta. Las nubes colgaban bajas sobre el valle y, a lo lejos, se veía al Fuego soltando humo. En la entrada del sendero, niños vendían bastones para caminar (no pude resistirme y compré uno), y algunos perros callejeros nos acompañaron un rato, uno parecía haber hecho esta caminata más veces que Luis.
El inicio de la caminata fue más fácil de lo que imaginaba. Cruzamos bosques húmedos llenos de insectos y aves que no se ven, solo se escuchan. Luis nos señalaba cada volcán: Agua a la izquierda, Acatenango detrás, y nos contó que Pacaya erupciona con frecuencia, pero sin peligro. Se rió cuando pregunté si veríamos lava (“quizá si tienes suerte, pero la mayoría es roca caliente y vapor”). En un momento paré para recuperar el aliento y noté que mis zapatos estaban cubiertos de polvo negro: ceniza volcánica por todos lados. Mi amigo intentó tostar un malvavisco sobre una grieta caliente (sí, en serio) y funcionó, con un sabor curioso a humo.
Había familias caminando también, algunos mayores con paso tranquilo. El clima cambiaba cada diez minutos: niebla, luego sol abriéndose entre las nubes. Cerca de la cima el viento aumentó y se escuchaba un retumbo profundo bajo nuestros pies; no daba miedo, pero recordaba que el volcán está vivo. Luis nos contó cómo los agricultores locales aprovechan la tierra volcánica para sus cultivos; se notaba su orgullo. No llegamos a ver lava fluyendo (parece que es raro), pero estar ahí arriba con Ciudad de Guatemala a lo lejos y ese olor a piedra tibia... no sé, se queda grabado.
Se tarda aproximadamente 1 hora en coche desde Antigua hasta el Volcán Pacaya.
Sí, incluye recogida y regreso al hotel en Antigua.
La caminata dura entre 2 y 3 horas por tramo; es apta para la mayoría de niveles físicos.
Los niños pueden participar si van acompañados por un adulto; no se recomienda para menores de 4 años.
Ver lava no está garantizado; normalmente se ven rocas calientes y fumarolas.
Lleva zapatos cómodos, gorra, gafas de sol, agua y cámara.
No incluye almuerzo; puedes llevar snacks o comprar en paradas locales.
Dependiendo del grupo, el guía puede ser multilingüe.
Tu día incluye recogida y regreso al hotel en Antigua, más todo el transporte hasta el Volcán Pacaya. Contarás con un guía local experto que liderará tu grupo pequeño por senderos volcánicos, alguien que conoce a todos en la ruta. Siempre habrá tiempo para fotos o para probar a tostar malvaviscos en las grietas calientes antes de regresar juntos.


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