Remarás tu propio kayak por la costa de La Jolla, con posibilidad de ver focas o incluso delfines si tienes suerte. Todo el equipo está incluido, además de una breve introducción de seguridad antes de salir a tu ritmo. Prepárate para aire salado, risas (sobre todo si es tu primera vez) y vistas de La Jolla que pocos conocen, desde el agua.
“Tranquilo, en cinco minutos te acostumbras a ese vaivén,” nos dijo con una sonrisa el chico de la tienda mientras nos entregaba los chalecos salvavidas. Tenía ese pelo aclarado por el sol y esa forma de hablar tan natural que te hace confiar en él al instante. Llegamos media hora antes de nuestra hora, justo para ponernos protector solar y disimular que éramos novatos. Los kayaks ya estaban en la arena, con colores vivos que destacaban bajo la luz grisácea de la mañana (a eso le llaman “June gloom”). Se sentía el olor a sal y algo a pescado, que curiosamente me abrió el apetito.
Al adentrarnos en la Reserva Ecológica de La Jolla, todo se volvió silencio, salvo el chapoteo de las palas y el grito lejano de algunas gaviotas discutiendo quién sabe qué. La palabra clave aquí es libertad: sin guía encima, solo nosotros decidiendo hacia dónde ir. Cada ola pequeña me hacía pensar que iba a volcar, pero poco a poco mis brazos encontraron el ritmo. No podíamos acercarnos a las cuevas marinas (son muy estrictos con eso), pero desde lejos se veían aves volando en círculos sobre ellas. De vez en cuando asomaba una foca cerca, bufando como si juzgara mi técnica. En un momento vimos un grupo de leones marinos descansando en las rocas; uno se rascó la barriga con una aleta y juraría que me miró directo a mí.
No esperaba sentirme tan pequeño ahí afuera, flotando entre el cielo y el agua con los acantilados de La Jolla detrás. A veces simplemente dejábamos de remar para dejarnos llevar y observar a los pececillos plateados que se movían bajo la superficie. Hubo un instante en que todo quedó en calma, sin barcos pasando, solo nosotros balanceándonos suavemente mientras el sol por fin rompía las nubes. Fue una paz extraña para una costa tan concurrida.
Tu día incluye 90 minutos de kayak con todo el equipo: kayak, pala y chaleco salvavidas, además de una breve charla de seguridad antes de salir desde la playa de La Jolla en tu horario reservado.
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