Recorre una granja activa en Hudson Valley, conoce cabras curiosas y gatos amigables, aprende lo básico sobre llamas y alpacas, y disfruta de una caminata tranquila entre estanques y corrales. Animales simpáticos, historias locales y muchas fotos, todo lejos del ruido de la ciudad.
Entramos por la vieja puerta de madera justo cuando el sol de la mañana empezaba a calentar la hierba — se olía el heno y algo dulce en el aire (¿quizá trébol?). Nuestra guía, Jamie, nos llamó con una sonrisa y nos presentó primero a las cabras. Una intentó mordisquear mi manga. También había burros y unos gatos de granero que parecían dueños del lugar. Jamie nos contó que su familia lleva aquí desde 1850. No podía dejar de imaginar cómo sería despertar aquí cada día.
Pero lo mejor estaba por venir: conocer a las llamas y alpacas. Son más suaves de lo que uno espera — como acariciar una nube que de vez en cuando te tararea. Tuvimos una mini clase exprés de “Llamas y Alpacas 101” (aprendí a no pararme justo detrás de ellas — con razón). Jamie respondió todas nuestras preguntas raras sin pestañear. Intenté decir “guanaco” en voz alta; se rió pero no me corrigió la pronunciación.
Luego arrancamos la caminata, cada uno llevando su propia llama o alpaca por senderos suaves entre praderas y junto a un tranquilo estanque. Los animales caminaban despacio, casi en modo meditación, parando a oler flores silvestres o simplemente mirando al vacío (muy relatable). En un momento mi llama se detuvo en seco para observar unos patos revoloteando — me quedé ahí con ella, escuchando ranas y el balido lejano de ovejas. A veces sigo recordando ese instante cuando el ruido de la ciudad me agobia.
Terminamos cerca de su pequeña tienda de la granja, donde podías comprar lana o jabón hechos ahí mismo. Me fui con los zapatos embarrados y unas cincuenta fotos de mi nuevo amigo de cuatro patas, que parecía no impresionarse con mis selfies. Así que sí, si buscas algo diferente para tu día en Hudson Valley, esta caminata con llamas y alpacas es justo lo que necesitas.
El recorrido es de aproximadamente una milla entre praderas y corrales dentro de la granja.
La experiencia es para mayores de 8 años; los bebés pueden ir en cochecito, pero se requiere caminar.
Sí, hay una introducción de seguridad antes de la caminata y guía durante todo el recorrido.
Conocerás cabras pygora, burros, ovejas, gallinas, conejos, patos y gatos de granero durante el tour.
Sí, todos los visitantes reciben agua embotellada durante la visita.
Sí, hay una tienda con productos como lana y jabón hechos en la granja para llevar de recuerdo.
El tour es accesible para sillas de ruedas; también se permiten cochecitos para niños pequeños.
Evita tacones o sandalias; lo mejor son zapatos cómodos cerrados por el terreno irregular.
Tu día incluye un tour guiado por esta histórica granja de fibra en Hudson Valley con encuentros con llamas, alpacas, cabras, burros, ovejas, gallinas y gatos; una sesión práctica de Llama/Alpaca 101; agua embotellada para todos; y tiempo para visitar su acogedora tienda antes de regresar.


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