Recorre las calles serpenteantes de Granada en Segway con un guía local: desde los jardines de la Alhambra, pasando por el laberinto del Albaicín, hasta las casas-cueva del Sacromonte. Disfruta de historias sobre sultanes y leyendas del flamenco, y vistas panorámicas desde San Nicolás que te acompañarán mucho tiempo.
“¿Has probado uno de estos antes?” nos preguntó el guía sonriendo mientras me entregaba el casco. La verdad es que no, y estaba un poco nervioso de caerme frente a todos. Pero los primeros metros por las estrechas calles de Granada fueron sorprendentemente fáciles, como si la ciudad te invitara a moverte así. El aire olía a azahar y a algo ahumado que venía de una cafetería cercana. Empezamos cerca de Plaza Nueva, esquivando a un grupo de niños jugando al fútbol (una pelota casi me da en la rueda, pero nadie parecía preocuparse).
Subimos rápido hacia los jardines de la Alhambra, que hasta entonces solo había visto en postales. Nuestro guía, Carlos, iba contando historias al oído: relatos de sultanes y poetas que caminaron por esos mismos senderos. Señaló un musgo en una vieja pared de piedra, diciendo que solo crece donde el agua corre bajo la superficie. El Segway hizo que subir esas calles empinadas fuera divertido; mis piernas me lo agradecieron por no tener que hacerlo andando. En un momento paramos junto a una fuente (¿Fuente del Toro?), y me quedé escuchando el agua mientras Carlos charlaba con una señora mayor que vendía higos cerca.
No esperaba que el Sacromonte tuviera un aire tan distinto: las casas-cueva casi escondidas en la ladera, la ropa tendida en cuerdas entre paredes encaladas. Carlos nos habló de las raíces del flamenco aquí; incluso intentó enseñarnos unos pasos, pero se rindió riendo cuando ninguno pudo seguir el ritmo. Pasamos junto a alguien afinando una guitarra en la puerta de su casa, con el sol reflejándose en sus pulseras de plata. En la Abadía del Sacromonte se respiraba un silencio que me hizo querer quedarme más tiempo del que teníamos.
La última parada fue el mirador de San Nicolás en el Albaicín—todos dicen que es famoso, pero ver la Alhambra iluminada de rosa contra la Sierra Nevada al atardecer es otra cosa. Saqué demasiadas fotos y ninguna le hizo justicia. Bajando de vuelta, tenía las manos frías en el manillar pero la cabeza llena de sensaciones, en el mejor sentido. Si estás pensando en hacer un tour en Segway por Granada… te aseguro que esa vista se queda contigo.
Sí, está pensado para todos; un instructor te enseñará antes de empezar a recorrer Granada.
Visitarás los jardines de la Alhambra, el barrio del Albaicín, el mirador de San Nicolás, las cuevas del Sacromonte y la Abadía del Sacromonte.
El recorrido histórico en Segway por Granada dura aproximadamente 3 horas.
Sí, todos los participantes llevan casco incluido.
No incluye comidas, pero pasarás por cafés y puestos locales donde puedes comprar algo.
La edad mínima es 9 años y el peso debe estar entre 30 kg y 110 kg.
No incluye la entrada al palacio; recorrerás sus jardines y alrededores en Segway.
El punto de encuentro está cerca de zonas céntricas como Plaza Nueva; te damos los detalles tras reservar.
Tu día incluye el uso de un Segway con casco durante todo el recorrido guiado por los barrios históricos de Granada—desde los jardines de la Alhambra hasta la Abadía del Sacromonte—con paradas para historias y fotos antes de volver al centro.


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