Recorre en un trike Rewaco desde Cartagena por pasos de montaña y huertos de limón, con paradas en minas antiguas como El Beal. Sol, historias locales y el contraste entre pueblos rurales y resorts modernos: una excursión que recordarás.
El tour dura aproximadamente 3 horas.
El tour incluye transporte privado pero no especifica recogida en hotel.
Pasarás por montañas, zonas mineras como El Beal, pueblos españoles, campos de golf y huertos de limón y naranja.
Cada trike requiere mínimo 2 pasajeros y el precio es por vehículo; hay hasta 3 trikes disponibles por tour.
El tour es apto para todos los niveles de condición física.
Sí, hay opciones de transporte público cerca.
Tu paseo incluye transporte privado en un trike Rewaco con espacio para dos pasajeros mientras recorres desde Cartagena hasta Mar Menor por carreteras de montaña, minas como El Beal, y campos agrícolas de limón y naranja, siempre acompañado por tu guía local.
Lo primero que me llamó la atención fue el aroma: limones, intensos y dulces, justo a las afueras de Cartagena antes de tomar las carreteras de montaña. Nuestro guía Paco sonreía al entregarnos los cascos, como si supiera lo que nos esperaba (y vaya que sí). El trike Rewaco era mucho más impresionante de lo que imaginaba. Mi pareja estaba nerviosa, pero yo solo quería ver si mi pelo resistiría el viento. Spoiler: no lo hizo.
Avanzamos por esos pueblos dormidos, uno con ropa tendida al sol y un hombre saludando desde la puerta con un cigarro colgando. De repente, el paisaje cambió: ruinas mineras en El Beal, metal oxidado contra un cielo azul extraño. Paco bajó la velocidad para que pudiéramos disfrutarlo. Nos contó cómo antes las montañas estaban llenas de mineros, y casi podías imaginar el ruido de entonces. Ahora solo se escucha el canto de los pájaros y el eco del motor entre las rocas.
No esperaba sentirme tan pequeño entre esos campos — limones a un lado, naranjas al otro, filas interminables. El aire se cargó de nuevo con ese olor cítrico (Paco decía que se cosechan en diferentes épocas, pero yo seguía mezclándolos). Pasamos también por complejos de golf de lujo, verdes y cuidados junto a tierras polvorientas; una mezcla surrealista. Ver ambos mundos tan cerca —la España tradicional y la moderna— se queda grabado.
Para cuando llegamos al Mar Menor, me dolía la cara de tanto sonreír al viento. Aún recuerdo ese tramo junto a las minas, cuando todo se quedó en silencio salvo nosotros y el trike. Si buscas una excursión desde Cartagena que no sea solo sentarte en un bus o seguir una bandera, esta es la opción perfecta.

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