Sentirás la arena roja de Dubái bajo tus pies mientras saltas dunas en un 4x4, pruebas el sandboarding (caerse es parte de la diversión) y montas un camello mientras ves cómo cambia la luz sobre la arena infinita. La recogida en hotel lo hace todo más fácil; risas y zapatos llenos de arena, asegurados.
Lo primero que me llamó la atención fue el color de la arena — casi rojizo rosado, nada que ver con el típico amarillo que imaginaba. Nuestro conductor, Imran, sonrió mientras desinflaba un poco las ruedas antes de empezar el dune bashing. El coche parecía deslizarse y de repente caer en picado; me reí tanto que casi pierdo el agarre del asiento. Hay un momento en que subes una duna y por un segundo solo ves cielo. Allí arriba se siente un silencio raro, solo se oye el viento. Esa parte no me la esperaba.
Luego paramos en un lugar que parecía no estar en ningún lado — dunas infinitas en todas direcciones. Imran nos dio unas tablas para hacer sandboarding. Para ser sincero, me caí dos veces antes de llegar ni a la mitad (la arena se mete por todos lados). Mi amiga intentó grabarme pero terminó riéndose tanto que no pudo sostener el móvil firme. Se sentía un olor seco y picante en el aire — ¿será por el sol calentando la tierra? En fin, fue un gustazo sentarse un rato y ver cómo cambiaba la luz sobre las dunas.
El paseo en camello fue más lento de lo que imaginaba. Los camellos hacían unos suspiros profundos y uno no paraba de girar la cabeza para mirarme (como si supiera que yo no tenía ni idea de qué hacer). Imran comentó que antes la gente cruzaba desiertos enteros así — la verdad, ahora no me lo imagino. Nos hicimos fotos que seguro salen más elegantes de lo que nos sentimos. De vuelta, todo parecía más tranquilo que al principio; quizás por el cansancio o porque estar ahí te cambia la cabeza. Sigo pensando en esa vista desde la cima de las dunas.
Sí, la recogida y regreso están incluidos desde hoteles o residencias en Dubái, Sharjah y Ajman.
El tour incluye dune bashing en 4x4, sandboarding en dunas rojas, paseo tradicional en camello y tiempo para fotos en el desierto.
La actividad suele durar unas 4 horas, incluyendo traslados.
Sí, bebés y niños pequeños pueden unirse; hay asientos especiales para bebés si se necesitan.
No, no se recomienda para embarazadas por los baches durante el dune bashing.
No se recomienda para personas con lesiones en la columna o problemas cardiovasculares.
No se necesita experiencia; la mayoría lo intenta por diversión aunque se caigan varias veces.
Tu mañana incluye recogida puerta a puerta desde Dubái, Sharjah o Ajman; adrenalina con dune bashing en 4x4 sobre arena roja; tiempo para fotos en pleno corazón del desierto (lleva tu móvil o cámara); sandboarding bajando grandes dunas; y un paseo tranquilo en camello antes de regresar.


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