Comienza tu día con recogida en Abu Dhabi y descubre los iconos de Dubái: Burj Al Arab, Atlantis en Palm Island, mezquita de Jumeirah, con paradas para fotos. Explora los aromas y colores del zoco de especias y disfruta de un almuerzo en Dubai Mall bajo el Burj Khalifa. Un día lleno de contrastes que recordarás mucho después de volver a casa.
El tour dura aproximadamente 8 horas, incluyendo el tiempo de traslado.
Sí, el transporte ida y vuelta con recogida en Abu Dhabi está incluido.
El guía en vivo habla inglés; hay audioguías en 10 idiomas, incluyendo español, francés, alemán, italiano, portugués, chino, japonés, ruso y coreano.
El almuerzo se sirve en un restaurante dentro de Dubai Mall, cerca del Burj Khalifa.
Sí; los bebés pueden ir en cochecito o sentarse en el regazo de un adulto.
Visitarás Palm Island (hotel Atlantis), Burj Al Arab, mezquita de Jumeirah, zoco de especias y Dubai Mall.
Puedes cancelar gratis hasta 24 horas antes de la salida programada.
Tu día incluye transporte ida y vuelta desde Abu Dhabi con audioguía multilingüe (y guía en inglés), paradas para fotos en lugares emblemáticos como Burj Al Arab y Atlantis en Palm Island, tiempo para explorar el zoco de especias y mercados tradicionales de Dubái, además de almuerzo en un restaurante dentro de Dubai Mall antes de regresar cómodamente por la tarde.
“¿Eso es realmente el Burj Al Arab?” pregunté, entrecerrando los ojos por la ventana mientras el conductor frenaba para que pudiéramos tomar fotos. El sol ya pegaba fuerte, reflejándose en cada superficie de cristal de Dubái, pero el hotel parecía aún más irreal de cerca, como si alguien hubiera dejado caer un velero justo sobre la arena. Nuestro guía, Ahmed, sonrió y se ofreció a sacarnos una foto. Cambiaba sin esfuerzo entre inglés y francés (mi francés está oxidado, pero pillé la mayoría de sus bromas). El autobús era cómodo y tenía WiFi gratis, algo que a mi sobrina le encantó para enviar fotos a casa.
No esperaba que la parte antigua de Dubái me atrapara tanto. El zoco de especias fue lo primero que me impactó: el aire cargado de cardamomo y un aroma dulce que no lograba identificar. Los vendedores nos invitaban con gestos expertos; un hombre me puso un poco de azafrán en la palma y me dijo que era “el oro de Persia”. Intenté darle las gracias en árabe (no me salió del todo bien), y él se rió con buen humor y me regaló un dátil seco. Paseamos entre alfombras y faroles que parecían sacados de otro siglo. Es curioso cómo en un momento olvidas que solo estás de paso en una excursión desde Abu Dhabi.
El almuerzo en Dubai Mall fue casi surrealista después de eso: un restaurante bajo la sombra del Burj Khalifa, con gente de todas partes a nuestro alrededor. Mi ensalada sabía más fresca de lo que esperaba (quizá porque llevaba horas caminando), y tuvimos tiempo para sentarnos junto a la fuente y ver a los niños corretear entre las tiendas mientras descansábamos los pies. Las dos horas pasaron volando; la verdad, podría haberme quedado toda la tarde allí si mis piernas me lo hubieran permitido.
El regreso a Abu Dhabi fue más tranquilo. Pasamos por Emirates Mall mientras el crepúsculo caía y las luces de la ciudad se encendían una a una. Me puse a repasar pequeños momentos: las historias de Ahmed sobre el Dubái antiguo, cómo el azafrán me dejó los dedos amarillos por horas, esa primera vista del Atlantis surgiendo de la nada en Palm Island. No todo encajaba a la perfección, pero quizás por eso se quedó grabado en mí.
Pago seguro en viator.com

¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?