Recorrerás Split en bici eléctrica con un guía local, subirás a Marjan Park para respirar aire a pino y disfrutar del mar, harás una parada en la playa Bene para ver la vida cotidiana y contemplarás la bahía Kasuni con toda la ciudad a tus pies. No es solo turismo, es sentirte parte de Split por unas horas.
“¿Seguro que sabes usar el turbo?” me sonrió nuestro guía Luka justo antes de arrancar desde la tienda en Split. Me reí, quizá con un poco de confianza de más, mientras probaba los botones de mi bici eléctrica. La ciudad ya estaba despierta esa mañana: locales con café en mano caminando rápido por el paseo de la Riva, el aire del mar mezclado con el aroma de las panaderías abriendo. Nos dieron un repaso rápido de seguridad (yo siempre me lío con los frenos) y salimos a rodar por el laberinto de calles antiguas, con Luka señalando dónde su abuela compraba sardinas cerca del mercado.
La subida a Marjan Park fue más fácil de lo que esperaba—gracias al modo turbo—pero igual sentí el corazón latir fuerte mientras pasábamos entre pinos y flores silvestres. El sol se colaba entre las ramas y en el aire llegó un aroma a romero. Paramos en la playa Bene para tomar aire; había niños chapoteando en la orilla y un señor mayor dando vueltas despacio como si el tiempo no existiera. Luka nos contó sobre la iglesia de San Jerónimo, escondida y tallada en la roca cerca de ahí. Arriba era más tranquilo de lo que imaginaba—solo nosotros, algunos pájaros y ese Adriático azul que se extiende hasta el horizonte.
En la cima, junto a la bahía Kasuni, Luka nos dejó recuperar el aliento (yo fingí no estar cansado). La vista te atrapa: tejados de terracota cayendo hasta el mar, ferris que parecen juguetes moviéndose de un lado a otro. Más tarde, en el muelle Matejuska, vimos pescadores desenredando redes mientras adolescentes discutían quién se tiraba primero al agua. Mis manos olían a pino por agarrar el manillar. No podía dejar de pensar que Split es a la vez antigua y vibrante, ¿sabes?
No especifican la duración exacta, pero cuenta con varias horas incluyendo paradas en Marjan Park y el muelle Matejuska.
No, el tour comienza en una agencia céntrica en Split, no hay servicio de recogida en hoteles.
No, antes de empezar hay una sesión de 10-15 minutos para aprender a manejarla y repasar seguridad.
Visitarás Marjan Park, playa Bene, iglesia de San Jerónimo, mirador de la bahía Kasuni, muelle Matejuska y el paseo de la Riva.
No se recomienda para quienes tengan lesiones en la columna o problemas cardiovasculares; se sugiere tener una condición física moderada.
Sí, el casco está incluido junto con un seguro de accidentes para todos los participantes.
Sí, un guía profesional y licenciado acompaña a cada grupo durante todo el tour.
Sí, hay opciones de transporte público cerca del centro de Split para llegar al punto de salida.
Tu día incluye el uso de una bici eléctrica de cuadro bajo y casco (no necesitas traer el tuyo), seguro completo por si eres tan torpe como yo, y un guía local profesional que conoce las calles con menos tráfico y dónde tomar un buen café si se lo pides.


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