Te recogen en tu hotel o puerto en Split y te llevan al sur por la península de Pelješac, con paradas en las murallas medievales de Ston, los lagos del valle de Neretva y un mirador en un acantilado donde la montaña se encuentra con el mar. Llegas a la puerta Pile de Dubrovnik y tienes la tarde libre para explorar el casco antiguo a tu ritmo. Tu guía conductor te lleva de vuelta a Split esa misma noche, para que disfrutes sin complicaciones.
Quieres conocer Dubrovnik, pero la idea de ir por tu cuenta desde Split — el coche de alquiler, el aparcamiento, los tiempos — te da un poco de pereza. Una excursión privada de un día desde Split es la solución. La minivan te recoge en tu hotel o puerto y durante varias horas, el Adriático se despliega a ambos lados de la carretera sin que tengas que preocuparte por nada. Tu guía conductor se encarga del trayecto, y tú solo tienes que disfrutar del paisaje.
La primera parada es en Ston, a mitad de camino por la península de Pelješac. Sus murallas son las segundas más grandes de la zona después de las de Dubrovnik, y se levantan desde el pueblo de una forma que te hace entender por qué las construyeron: aquí la península se estrecha, y la piedra parece a la vez defensiva y casi casual, como si fuera el propio terreno el que se hubiera fortificado. Tendrás tiempo para recorrerlas o simplemente quedarte en la plaza viendo cómo cambia la luz. Tras Ston, el paisaje se abre. Hay una parada para fotos donde la montaña Biokovo cae directamente al mar, y otra en el valle de Neretva, donde seis lagos conectados reposan en la llanura como un espejo olvidado. En los puestos junto a la carretera, vendedores locales ofrecen frutas, verduras y miel — esas cosas que ves en fotos de viaje pero que pocas veces paras a descubrir si nadie te lo dice.
Dubrovnik te espera al final del camino. El conductor te deja en la puerta Pile, la entrada principal al casco antiguo, y te da la tarde para ti. No hay horarios ni grupos dentro de las murallas — ni “reunión a las tres” ni prisas. Esa es la gracia. Pasea por las calles de piedra, sube a las murallas si quieres, siéntate en una terraza, piérdete a propósito. El conductor estará esperándote cuando decidas volver a Split, así que no tienes que preocuparte por cómo regresar ni si te queda tiempo suficiente. El viaje de vuelta sigue la misma ruta, y el agua que no tuviste que comprar te espera en la minivan durante todo el trayecto.
Lo opera Transfer me Dalmatia d.o.o.
¿Es este para ti?Reserva si quieres llegar a Dubrovnik sin preocuparte por alquilar coche, conducir por rutas desconocidas o controlar tiempos — la recogida y regreso fijos te permiten dedicar el día a disfrutar, no a manejar.
Excursión a Dubrovnik desde Split: Murallas de Ston y Lagos de Neretva
9h–13h · EN · en tu hotel
desde US$ 543 por grupo
★★★★★★★★★★4,8918 reseñas