Conduce tu propio barco pequeño desde Dubrovnik, recorriendo aguas cristalinas con un mapa de las islas Elafiti en mano. Con equipo de snorkel listo y una nevera con hielo para bebidas o snacks, podrás anclar donde te apetezca—quizá descubriendo alguna cueva escondida. Una tarde para ti, íntima y única.
No esperaba sentirme nervioso cuando me dieron las llaves. La marina de Dubrovnik ya estaba llena de vida, pero nuestro chico—Marko, creo—nos explicó todo con calma. Me señaló detalles del motor que ni había notado, me mostró el mapa de las islas Elafiti (que no paraba de pronunciar mal) y hasta nos dijo dónde guardar el móvil para que no se mojara. En el aire flotaba un leve olor a crema solar y algas, mezclado con algo punzante de los barcos de pesca cercanos. Pensé: ¿en serio voy a manejar un barco?
El toldo era más grande de lo que parecía en las fotos—menos mal, porque me quemo rápido los hombros. Llenamos la nevera con hielo que nos dio Marko (se rió al ver cuánta agua llevábamos), metimos unos snacks y zarpamos. El motor ronroneaba suave, nada de ruido molesto. Al salir del puerto, todo se sentía más amplio y tranquilo de lo que imaginaba. Paramos en una cala rocosa—no recuerdo en cuál isla—y probamos el equipo de snorkel que venía con el barco. La goma de la máscara me tiraba del pelo, pero bajo el agua solo había un silencio azul y pececillos que nadaban entre mis dedos.
Nos dejamos llevar un rato, escuchando el agua golpear el casco. En un momento, una familia nos saludó desde otro barco—los niños gritaban algo en croata—y parecía que todos aquí compartíamos un club secreto de verano. Mi pareja intentó anclar (no es tan fácil como Marko lo hacía ver) mientras yo repasaba el mapa, dibujando rutas con los dedos mojados de sal. Hay algo especial en llevar tu propio barco por estas costas que te hace sentir libre y un poco torpe al principio, pero luego te engancha.
Todavía recuerdo lo bien que supo esa bebida fría después de nadar, sentado bajo la sombra con el pelo mojado cayendo por la espalda. Si buscas un alquiler de barco pequeño en Dubrovnik para explorar a tu ritmo—con snorkel incluido y sin nadie encima—esto es justo lo que necesitas. No fuimos unos expertos navegando, pero eso lo hizo aún mejor.
No, no hace falta experiencia; el equipo te explica todas las normas de seguridad y cómo manejar el barco antes de salir.
Incluye equipo de snorkel, chalecos salvavidas, nevera con hielo, toldo, ancla, escalera, espacio seco para guardar cosas, mapa de las islas Elafiti y combustible.
Sí, se admiten bebés y niños pequeños; pueden ir en carrito o sentados en el regazo de un adulto.
Sí, los animales de servicio están permitidos en los barcos.
Te llevan directamente a tu barco en la marina cerca de Dubrovnik.
Sí, hay opciones de transporte público cerca de la marina.
Tu día incluye traslado directo a tu barco pequeño en la marina de Dubrovnik; instrucciones de seguridad; uso del equipo de snorkel; nevera con hielo para comida o bebida; chalecos salvavidas; ancla y escalera para paradas de baño; espacio seco para tus cosas; además de un mapa detallado de las islas Elafiti y combustible—todo listo para que solo te preocupes por explorar a tu ritmo.


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