Verás monos capuchinos saltar sobre tu cabeza en su santuario, descubrirás enormes cocodrilos en el río Tarcoles (con opción a paseo en bote) y luego te relajarás en una playa tranquila de Jaco buscando perezosos en los árboles. Con transporte privado, almuerzo y snacks incluidos, es un día lleno de sorpresas naturales y momentos para recordar.
Lo primero que me llamó la atención fue el sonido: en lo alto, ramas moviéndose y esos chillidos agudos. Miré hacia arriba y ahí estaban: monos capuchinos de cara blanca observándonos como si fuéramos el espectáculo. Nuestro guía, Carlos, decía conocerlos a todos por su nombre (o eso aseguraba). Nos contó sobre sus dramas familiares: alfas, betas y quién les roba snacks a quién. Traté de no quedarme mirando cuando uno se acercó sigilosamente y me rozó el hombro. No se supone que los toques (son animales salvajes), pero si ellos te tocan, dicen que es un cumplido.
Después del santuario de monos, nos dirigimos hacia el río Grande de Tarcoles. Es una sensación rara estar en ese puente: el sol caliente en los brazos y el río lento justo debajo. Entonces ves a los cocodrilos. Gigantes. Como troncos con dientes. Algunos hicieron el tour en bote para verlos más de cerca y hacer avistamiento de aves (yo lo salté, tal vez la próxima), pero incluso desde arriba parecía irreal. Cerca hay un puesto de souvenirs; compré una bebida fría más que nada para tener algo que hacer con las manos después de tanta adrenalina.
Terminamos en una pequeña playa cerca de Jaco donde Carlos nos preparó sillas bajo unas palmeras. El aire olía a sal y dulce, y había un silencio tranquilo salvo por el sonido lejano de las olas y alguien riéndose de su propio chiste (quizá yo). Vimos dos perezosos acurrucados en un árbol; uno se movía tan lento que parecía de mentira hasta que nos parpadeó. Sacaron snacks (fruta, nada elaborado) y me quedé ahí pensando en lo relajado que todo se sentía, sin prisas ni poses. Aún puedo imaginar a ese perezoso soñoliento parpadeando mientras Carlos servía las bebidas.
Sí, el tour es apto para todas las edades, incluidos los niños.
Sí, las opciones de transporte son accesibles para sillas de ruedas.
No, no está permitido tocar o alimentar a los animales; solo si ellos se acercan por su cuenta.
El tour en bote opcional dura aproximadamente 1 hora y 40 minutos.
Sí, el almuerzo está incluido en la experiencia.
El precio cubre transporte privado, almuerzo y snacks.
Los buscarás en una playa tranquila cerca de Jaco.
Sí, los bebés y niños pequeños pueden ir en cochecito o carriola.
Tu día incluye transporte privado entre los sitios alrededor de Jaco y Tarcoles, entrada al santuario de monos con guía local experto, almuerzo tipo buffet y snacks servidos en la playa mientras buscas perezosos antes de regresar.


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