Vas a cruzar desde Baku a pueblos de montaña donde las mezquitas resuenan y las cascadas se esconden tras bosques. Prueba plov y piti con gente local, sube en teleférico sobre los picos de Gabala, duerme en Sheki Palace Hotel y recorre palacios centenarios. Si buscas un tour que se sienta como una historia con comida real, risas y sorpresas, aquí lo tienes.
No esperaba que el viaje fuera tan distinto al salir de Baku: un momento estás en el ruido de la ciudad y al siguiente serpenteamos por Shamakhi, donde nuestro guía (creo que se llamaba Rauf) nos señala la mezquita Juma. Al entrar, el llamado a la oración resonó un poco. Recuerdo la piedra fría bajo mis manos y ese olor a polvo dulce que tienen los lugares antiguos. El tío de alguien nos saludó desde el patio. Intenté no mirar mucho, pero la verdad es que todo se sentía muy distinto a lo que había imaginado.
El almuerzo en Ismayilli fue un torbellino de sabores: plov con un toque sutil de azafrán, kebabs aún chisporroteando en los pinchos de metal, y un té tan fuerte que me hizo parpadear dos veces. La palabra clave aquí es tour Gabala-Sheki, pero en realidad se sentía como comer con primos lejanos. Rauf nos contó leyendas del lago Nohur mientras veíamos cómo el agua atrapaba pedazos de cielo. En Tufandag casi pierdo el sombrero en el teleférico (¡qué viento arriba!) y Li se rió cuando intenté decir “Yeddi Gözəl” para la cascada Siete Bellezas — seguro lo dije fatal. Subir esas escaleras de madera me dejó las piernas temblando, pero el silencio en la cima valió la pena.
El Sheki Palace Hotel parecía más elegante de lo que suelo ver: camas suaves y grandes ventanas que daban a colinas doradas al atardecer. Por la mañana, paseamos por el Palacio de los Kanes de Sheki con sus vidrieras de colores intensos; seguía tocando las paredes porque parecían casi vivas. La iglesia del pueblo de Kish estaba en silencio salvo por los pájaros afuera — daba cosa pensar en lo viejas que son esas piedras. La última parada fue el caravansar; Rauf bromeó diciendo que uno se pierde en su laberinto de habitaciones (le creí). El almuerzo en Sheki fue un guiso piti burbujeando en ollitas — si cierro los ojos aún puedo saborear ese caldo ahumado.
El regreso fue una mezcla de siestas y ovejas cruzando la carretera. No todo salió perfecto (olvidé el cargador del móvil en el hotel), pero esa vista desde el parque en la colina sobre Sheki se me quedó grabada más que cualquier foto.
Es un tour de 2 días y 1 noche que empieza en Baku y regresa tras visitar Gabala y Sheki.
Sí, pasarás la noche en el hotel 5 estrellas Sheki Palace en la ciudad de Sheki.
Incluye almuerzo ambos días, desayuno en el hotel y té en la mayoría de las paradas.
Visitarás la mezquita Juma en Shamakhi, el lago Nohur, la estación de esquí Tufandag en teleférico, la cascada Siete Bellezas, el Palacio de los Kanes de Sheki, la iglesia de Kish, el caravansar y vistas panorámicas de Sheki.
El tour es apto para la mayoría; solo algunas partes, como subir escaleras en la cascada Siete Bellezas, requieren esfuerzo moderado.
Incluye todas las entradas a museos en Sheki y el boleto para el teleférico de Tufandag.
El tour comienza en Baku con transporte incluido durante los dos días.
Tu viaje incluye recogida en Baku en vehículo con aire acondicionado, con combustible y estacionamiento cubiertos; una noche en Sheki Palace Hotel con desayuno; todas las entradas a museos y teleférico de Tufandag; almuerzos ambos días con platos nacionales como plov o piti; pausas para té en el camino y regreso cómodo a Baku tras explorar lo mejor de Gabala y Sheki.


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