Recorre en Segway las fortalezas de la II Guerra Mundial y las playas vírgenes de Rottnest Island con un guía local que conoce cada rincón. Risas, historias de antiguos cuarteles y encuentros cercanos con los quokkas que dominan la isla. Una mezcla perfecta de historia y aventura costera, nada que ver con un tour común.
“Si ves un quokka, déjalo venir a ti — ellos son los verdaderos dueños aquí,” nos dijo Dave, nuestro guía, con esa media sonrisa tan típica de los australianos. Apenas habíamos salido del muelle en Thompson Bay cuando me di cuenta de lo divertido que es deslizarse en Segway. El aire olía a sal y eucalipto, y se escuchaba un zumbido suave de las ruedas — bastante relajante, en realidad. Entre los árboles se asomaba el agua turquesa, pero Dave nos llevó en zigzag primero hacia Bickley Battery. Señaló unos viejos bunkers de concreto escondidos entre la vegetación. “Esto era para defender el puerto de Fremantle en su momento,” dijo, tocando con la bota uno de los cañones. Intenté imaginar a los soldados ahí arriba con el viento — ahora es difícil con tanto pájaro charlando sobre nuestras cabezas.
Los Segways se manejaron mejor de lo que esperaba en los caminos irregulares (yo no soy precisamente un experto en equilibrio). En el mirador de Jubilee Hill paramos a descansar; el sol reflejaba en el mar tan fuerte que tuve que entrecerrar los ojos. Alguien preguntó por esas piedras blancas dispersas — resultaron ser restos de cuando el cuartel Kingstown estaba lleno de tropas. Hay algo curioso en mezclar historia bélica con vistas tan tranquilas. La siguiente parada fue Paterson Beach, con la arena crujiendo bajo las ruedas mientras nos deteníamos junto a Henrietta Rocks. Un par de quokkas saltaron cerca — uno olfateó mi zapato y luego me miró fijo, como esperando que le invitara a comer.
Confieso que me reí más de una vez tratando de esquivar algún bache (perdón, Dave). Él nos daba consejos por radio para que nadie se perdiera ni se cayera — en serio, aunque nunca hayas usado un Segway, con la rápida capacitación al inicio lo pillas al vuelo. Todo fue muy relajado pero a la vez lleno de cosas: ruinas militares, costa salvaje y esos momentos con los curiosos quokkas que se quedan en la memoria. Al volver a Thompson Bay tenía arena en los calcetines y no me importó nada.
Sí, incluye entrenamiento para conducir y es apto para todos los niveles físicos, siempre que cumplas con la edad y peso mínimos.
Visitarás Thompson Bay, los cañones de Bickley Battery, el mirador de Jubilee Hill, Paterson Beach y Henrietta Rocks, además del cuartel Kingstown.
Los participantes deben tener al menos 12 años y los menores de 18 deben ir acompañados por un adulto.
Sí, todo el equipo de seguridad está incluido en la reserva.
Sí, tendrás varias oportunidades para ver a los famosos quokkas de Rottnest Island durante el recorrido.
No se especifica la duración exacta, pero incluye varias paradas en los puntos clave de la isla.
No, el tour comienza directamente en Rottnest Island.
No, por seguridad no se permite la participación de embarazadas debido al riesgo de caídas.
Tu día incluye entrenamiento completo para manejar el Segway antes de salir a explorar Rottnest Island con un guía local experto. Todo el equipo de seguridad está incluido, además de comunicación por radio para que no te pierdas ninguna historia. Solo trae buen humor (y algo de protector solar).


Pago seguro en viator.com
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?