Subirás a una plataforma a 90 metros sobre el Cañón Glacier de Grindelwald, sentirás el estómago en la garganta con un canyon swing sobre el río Lütschine y luego compartirás risas y bebidas con tu grupo y guías locales. Es pura adrenalina mezclada con la auténtica atmósfera de montaña suiza — un recuerdo que te queda grabado mucho después de aterrizar.
Lo primero que noté fue el eco: botas sobre metal, una risa nerviosa rebotando en las paredes del cañón. El Cañón Glacier de Grindelwald no es silencioso, con el río Lütschine rugiendo abajo y el viento colándose entre esas estrechas galerías de roca. Nuestro guía, Marc, revisó mi arnés (dos veces — captó mis manos temblorosas), y luego sonrió como si fuera un día cualquiera. Para él, quizá sí. Para mí, nada que ver.
Me acerqué al borde y, honestamente, mi mente se quedó en blanco. La plataforma está a 90 metros sobre el agua, que se ve mucho más impresionante en vivo que en cualquier video. Hay un instante raro justo antes de saltar — todo se ralentiza y puedes oler la piedra húmeda y el aire frío. Marc contó en suizo alemán (entendí “drei”), y entonces me lancé al vacío. La caída libre es un golpe al estómago, pero de repente estás columpiándote entre las paredes del cañón a lo que parecía velocidad de vértigo (dicen que el canyon swing alcanza los 120 km/h). Tenía la garganta seca de gritar, pero no podía parar de reír.
Después, todos nos quedamos ahí con los cascos puestos, tomando una bebida dulce de manzana que sabía a alivio. Alguien intentó chocarme la mano, pero fallé — las manos seguían temblando. La luz seguía cambiando en las escarpadas rocas mientras las nubes se movían arriba. Uno de los guías señaló dónde estaba antes el glaciar; ahora ya no está, pero eso hizo que el momento se sintiera aún más intenso. No paro de repetir en mi cabeza ese instante al mirar hacia arriba después del salto — el corazón latiendo a mil, las piernas temblando — y darte cuenta de que realmente lo lograste.
La plataforma está a 90 metros sobre el río Lütschine en el Cañón Glacier.
Podrás columpiarte entre las paredes del cañón a hasta 120 km/h durante la caída libre.
La edad mínima es 14 años; el peso máximo permitido es 120 kg (265 lbs) por persona.
Sí, hay guías profesionales durante toda la actividad para revisar la seguridad y apoyarte.
Todo el equipo necesario está incluido en la reserva.
Te ofrecen una bebida gratis para celebrar con tu grupo tras el salto.
Sí, hay opciones de transporte público cerca para llegar fácilmente.
No, no se recomienda para embarazadas ni personas con problemas de columna o cardiovasculares.
Tu experiencia incluye todo el equipo de seguridad ajustado por guías profesionales que te acompañan durante toda la aventura. Tras lanzarte desde la plataforma sobre el Cañón Glacier y columpiarte sobre el río Lütschine, podrás relajarte con una bebida de cortesía junto a tu grupo antes de regresar — sin costes extras ni sorpresas.


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