Recorre la costa de St Maarten en lancha rápida con guía local, haz snorkel en los arrecifes de Creole Rock, nada en Tintamarre (con suerte ves tortugas) y cruza a Pinel Island para ver iguanas tomando el sol. Incluye bebidas a bordo y tiempo para almorzar o pasear por la playa. Un plan relajado, lleno de momentos que vas a recordar.
Lo primero que recuerdo es el golpe del viento y la sal —nada suave, más bien ese sacudón que te despierta de golpe— cuando la lancha salió disparada desde el muelle de St Maarten. Nuestro guía (creo que se llamaba Jean-Luc) sonreía mientras nos llevaba directo a la bahía de Grand Case. Nos señaló Creole Rock, asomando sobre el agua como un monumento olvidado. Cuando me tiré al mar con la máscara puesta, el agua estaba más fría de lo que pensaba, y por un momento solo escuchaba mi respiración y el chasquido de los peces allá abajo.
La isla Tintamarre parecía vacía desde lejos —solo verde y arena— pero al bajar, todo cobraba vida en un silencio especial. Un par nos fuimos descalzos a buscar la segunda playa (ojo con las piedras, no son broma). De repente alguien gritó “¡tortuga!” y sí, ahí estaba, flotando tranquila como si fuera la dueña del lugar. El sol pegaba fuerte pero sin molestar; me tumbé en la arena un rato y solo escuché el silencio. Es curioso cómo podés sentirte tan lejos de todo después de un paseo tan corto.
Pinel Island tenía otro aire, más cálido —será por el agua poco profunda que brilla con el sol. Había iguanas por todos lados, tomando el sol como si les pagaran por posar para las fotos. Una intentó subirse a la toalla de alguien y todos nos reímos (el guía dijo que no hacen nada, pero igual). El almuerzo era relajado —pescado a la parrilla si querías, o podías ir a curiosear por las tienditas detrás de las cabañas. El ron punch corría sin control; después del segundo perdí la cuenta. De regreso paramos en Maho Bay, donde los aviones pasan tan bajo que casi podés leer lo que come la gente en su asiento —una locura.
No dejo de pensar en ese rato flotando sobre Creole Rock, viendo cómo la luz bailaba entre los cardúmenes. A veces viajar es ruido y apuro, pero este día en St Maarten fue más bien una suma de pequeñas sorpresas unidas por la brisa y las risas. No fue perfecto —me quemé los hombros— pero fue real, de esas experiencias que se te quedan grabadas.
El tour dura unas 7 horas desde la salida hasta el regreso.
Sí, todo el equipo de snorkel está incluido para los participantes.
Incluye barra libre de ron punch, cerveza, refrescos y agua embotellada a bordo.
Sí, durante el tour se hacen paradas en Tintamarre y Pinel Island.
Es posible ver tortugas marinas al hacer snorkel en Tintamarre.
No, el almuerzo no está incluido pero hay tiempo para comprar comida o recorrer las tiendas locales durante la parada.
No se recomienda para embarazadas ni personas con problemas de columna o corazón.
No incluye recogida en hotel; los participantes deben llegar al punto de salida en St Maarten.
Sí, pueden ir familias pero los bebés deben ir en brazos de un adulto; se requiere condición física moderada.
Incluye uso de todo el equipo de snorkel y flotadores si los necesitas; barra libre de ron punch, cerveza, refrescos y agua a bordo; atención personalizada del guía durante todo el día; y tiempo suficiente para nadar o relajarte en cada parada antes de regresar por la tarde.


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