Recorre en barco los tranquilos cayos de La Parguera, con tiempo para nadar en Cayo Caracoles, probar kayak en Rabo de la Gata o simplemente flotar en inflables. Un capitán local marca el ritmo y lleva snacks para el camino. Ríe, respira aire salado y disfruta sin necesidad del móvil.
Tu día incluye agua embotellada y snacks, además del uso de kayak, equipo de snorkel y chalecos aprobados por la USCG—el capitán adapta todo a tu ritmo para que nades o descanses cuanto quieras antes de regresar de los cayos de La Parguera.
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Nos dejamos llevar un rato cerca de Rabo de la Gata. Luis nos pasó los snorkels y nos señaló dónde se escondían los peces (tenía razón, destellos plateados entre las rocas por todos lados). Alguien probó el kayak, pero la mayoría del tiempo flotamos en esos grandes inflables, medio hablando, medio escuchando solo el agua rozando el casco. Tenía snacks para nosotros, cosas sencillas pero después de nadar supieron a banquete. En un momento me di cuenta de que no había mirado el móvil en horas, algo raro en mí. Todo fue con calma, como si no importara si salíamos tarde.
Recuerdo ver pelícanos zambullirse mientras alguien intentaba (y fallaba) pronunciar “Caracoles”—Luis se rió y corrigió con cariño. Fue uno de esos días en los que no haces mucho, pero te llenas igual. Si buscas aventura intensa, quizá no sea para ti—pero si quieres estar ahí, con los cayos, el cielo y sin planes... pues sí.
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