Saldremos directo de llegadas a una van fresca con un chofer local que conoce todos los atajos entre el aeropuerto de Cancún y Playa del Carmen. Disfruta bebidas frías, buena charla (o tranquilidad), ayuda con las maletas y ese primer sabor de México antes de llegar al hotel.
Apenas salimos de migración en el aeropuerto de Cancún cuando vi mi nombre en una tabla—una tranquilidad inesperada después del cansancio del vuelo. Nuestro chofer, Luis, nos saludó con una gran sonrisa (creo que notó que estábamos medio dormidos) y se encargó de todo. Tomó nuestras maletas sin problema, incluso mi vieja maleta que siempre se traba. La van estaba fresca por dentro—bendito aire acondicionado—y ya había botellas de agua esperándonos. Recuerdo ese leve aroma a lima en el aire, mezclado con el olor a diésel y bloqueador solar.
El viaje a Playa del Carmen dura como una hora, pero se pasó volando. Luis preguntó si queríamos música o silencio (optamos por radio pop local—muy pegajoso). Nos señaló un puesto de cocos a la orilla del camino y nos contó su lugar favorito para tacos al pastor, que anoté al instante para después. También había opción de cerveza fría—la próxima vez la pruebo. Mi pareja se durmió a los diez minutos; yo miraba las palmeras pasar y trataba de adivinar el nombre de los pueblitos.
Cuando llegamos al hotel, Luis fue el primero en bajar y ya tenía nuestras maletas fuera antes de que encontrara mis sandalias bajo el asiento. Nos regaló una sonrisa de despedida—no sé si es costumbre o si realmente le encanta su trabajo, pero se sintió genuina. Aún recuerdo ese primer instante al entrar al calor pegajoso de Playa del Carmen, sabiendo que llegamos sin líos en el aeropuerto ni regateos con taxis. Si aterrizas en Cancún y quieres cero estrés para llegar a Playa, este traslado privado vale totalmente la pena.
Sí, es un traslado privado solo para tu grupo, de ida.
Agua embotellada y refrescos son gratis; cerveza se puede comprar.
Tu chofer te esperará afuera de llegadas con una tabla donde aparece tu nombre.
La reserva cubre recogida en el aeropuerto de Cancún y bajada en tu alojamiento en Playa del Carmen.
El viaje suele durar alrededor de una hora, según el tráfico.
Sí, los bebés pueden ir en cochecitos; hay asientos especiales para ellos.
Sí, los animales de servicio están permitidos a bordo.
Tu traslado incluye transporte privado en vehículo con aire acondicionado desde el aeropuerto de Cancún hasta tu hotel o lugar elegido en Playa del Carmen, agua embotellada y refrescos durante el camino (con cerveza opcional), además de todos los cargos de estacionamiento y tasas aeroportuarias cubiertos por el chofer, quien te ayudará con las maletas en ambos extremos.


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