Alquilas una Vespa por el día y recorres Florencia y el campo toscano a tu ritmo, con GPS, casco, seguro y maletero incluidos. Sin itinerarios fijos, sin paradas obligatorias ni esperas. Tú decides qué ver y cuándo, desde los monumentos más famosos como Ponte Vecchio y Piazzale Michelangelo hasta las carreteras tranquilas fuera de la ciudad. Se requiere licencia válida y un depósito reembolsable de 500 euros al recoger la moto.
¿Es este para ti?Este plan es ideal si te sientes cómodo en scooter y quieres descubrir Florencia y la Toscana sin guía ni horarios de grupo—el formato autoguiado te permite avanzar a tu ritmo y detenerte donde te apetezca, haciendo posible un día completo de ruta sin prisas ni itinerarios impuestos.
El GPS que te entregan no siempre coincide con las calles, y la primera vez que tomes una curva junto al río Arno te darás cuenta de que vas solo—justo como debe ser. La mayoría de los alquileres de Vespa en Florencia te atan a un grupo con veinte personas y una ruta fija que para en los mismos cinco lugares que todos fotografían. Este no es así. Aquí te dan la Vespa, el casco, un GPS (o un mapa si prefieres) y la libertad para decidir si quieres pasar la mañana en Piazzale Michelangelo viendo la ciudad desde las alturas, o saltarte esa parada y lanzarte directo a las colinas toscanas, donde la luz pinta los viñedos de otra manera y no hay multitudes.
El alquiler toma solo unos minutos: te explican la moto, te aseguran que controles bien el embrague y las marchas, y te entregan el papeleo del seguro. Necesitas una licencia de conducir válida y una tarjeta de crédito para el depósito de 500 euros (que te devuelven si regresas la Vespa en buen estado). Algunas nacionalidades requieren permiso de conducir internacional; te lo dicen desde el principio si es tu caso. Una vez en el asiento y con el motor encendido, eres libre de recorrer Florencia a tu antojo—Ponte Vecchio, Palazzo Pitti, los Jardines de Boboli si te apetece—o salir directo hacia el campo, donde las carreteras se estrechan y los pueblos parecen detenidos en el tiempo.
La Vespa incluye parabrisas, un maletero para tus cosas y un GPS que (la mayoría de las veces) sabe a dónde vas. La gran diferencia con un tour guiado es que no esperas a nadie, no escuchas un guion y no vas en convoy. Pararás cuando quieras, te quedarás el tiempo que te apetezca y si un camino lateral llama tu atención, simplemente lo tomas. El paisaje toscano—colinas onduladas, cipreses, la luz del atardecer—no necesita guía para ser mágico.
Necesitas una licencia de conducir válida. Algunos países (Rusia, China y otros) también requieren permiso internacional—consulta con tu embajada o pregunta al alquilar.
Casco, GPS (o mapa), parabrisas, maletero y seguro. El depósito de 500 euros se devuelve si la Vespa regresa en buen estado.
Tú eliges la ruta. No hay tour guiado ni itinerario fijo: decides qué monumentos visitar y cuándo, y si quieres explorar el campo toscano por tu cuenta.
El contenido no especifica duración. Contacta directamente con la empresa para confirmar opciones por horas, medio día o día completo.
Es apto para todos, pero debes sentirte cómodo conduciendo un scooter. El personal te explicará todo antes de salir.
El depósito de 500 euros cubre daños. Si la Vespa vuelve en buen estado, te reembolsan el total.
No, no se recomienda para mujeres embarazadas.
El personal te explicará la moto y el papeleo en inglés. El GPS tiene varios idiomas disponibles.
Tu alquiler incluye casco, GPS o mapa, parabrisas y maletero para tus cosas. También seguro. Debes dejar un depósito reembolsable de 500 euros y presentar licencia válida al recoger la Vespa. Podrás recorrer Florencia y el campo toscano a tu ritmo durante el tiempo que dure el alquiler.
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