Sal directo desde Oxford Street a un laberinto de ilusiones en el Museo Twist: salas que encogen, trucos de color y exhibiciones interactivas por todos lados. Explora a tu ritmo (con personal amable cerca si tienes dudas), toma fotos alocadas y disfruta con familia y amigos momentos que desafían la mente. Es divertido, sorprendente y te hará ver Londres con otros ojos.
Salimos directamente de la bulliciosa Oxford Street y entramos al Museo Twist — la verdad, no sabía qué esperar. Lo primero que me llamó la atención fue esa mezcla curiosa de risas y clics de cámara que resonaban en la entrada. Nuestros tickets se escanearon en segundos (sin complicaciones) y justo ahí estábamos… dentro. No hay un recorrido fijo, así que puedes perderte por donde quieras. Mi amigo intentó explicarme cómo funciona la Sala Ames, pero al final en la foto parecía un gigante al lado de él — todavía me la manda con el texto “¿quién es el alto ahora?”.
Recuerdo una sala donde las paredes parecían respirar — no literalmente, pero los colores cambiaban constantemente y mi cerebro no daba abasto. Una de las encargadas, Priya, me vio mirando de reojo una exhibición sobre percepción del color y se acercó a explicarme (dijo algo de los conos en los ojos, pero lo que más recuerdo es su risa cuando intenté adivinar cómo funcionaba). Había familias por todos lados, niños corriendo entre espejos, parejas posando para esas fotos con perspectivas distorsionadas. Se olía un poco a palomitas de maíz de alguna bolsa cercana — no sé si es normal o solo suerte.
Todo el museo es para recorrer por tu cuenta, así que podíamos quedarnos el tiempo que quisiéramos. En un momento perdí la noción del tiempo solo viendo cómo la gente reaccionaba a su reflejo — unos se reían, otros se quedaban parados con cara de “espera… ¿qué?”. Era como si te dejaran suelto en el sueño de alguien más. Estuvimos como hora y media dentro (quizá más), y cuando salimos de nuevo a Oxford Street, todo parecía demasiado normal otra vez. Aún pienso en esa sala con luces cambiantes; por un momento Londres se sintió distinto.
La visita autoguiada dura entre 60 y 90 minutos.
Sí, es entretenido para todas las edades, ideal para familias con niños.
Está en Oxford Street, en el centro de Londres.
Sí, cuenta con más de 80 instalaciones de ilusiones prácticas.
Sí, todas las áreas son accesibles para sillas de ruedas.
Sí, se permiten cochecitos y carritos para bebés y niños pequeños.
Sí, los animales de servicio están permitidos en todo el museo.
Sí, hay varias opciones de transporte público cerca de Oxford Street.
Tu entrada te da acceso completo a más de 80 exhibiciones de ilusiones en el Museo Twist en Oxford Street; todo es autoguiado para que explores a tu ritmo. El museo es totalmente accesible para sillas de ruedas y acepta cochecitos y animales de servicio sin complicaciones.


Pago seguro en viator.com
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?