Conduce tu propio Zodiac por el Inside Passage de Ketchikan buscando águilas y lobos marinos con un guía local. Escucha historias en la aldea Saxman, siente el aire salvaje de Alaska y caliéntate con chocolate caliente al regresar. Una aventura que se queda en el recuerdo cada vez que hueles el mar.
Hay un momento mágico cuando el motor arranca y empiezas a deslizarte por los Tongass Narrows — el rocío en las mejillas, ese aire frío de Alaska que se cuela por la chaqueta impermeable (que, la verdad, agradecí mucho). Nuestro guía, Mike, nos hizo señas desde su bote, sonriendo como si llevara mil veces haciendo esto. La ciudad quedó atrás tan rápido que parecía irreal. Sentí el olor a sal y algo casi a bosque húmedo — tal vez cedro mojado de esas islas que pasamos volando.
Reducimos la velocidad cerca de la aldea indígena Saxman. Mike señaló los tótems en la orilla y nos contó las historias de los clanes talladas en ellos. Intenté pronunciar uno de los nombres Tlingit; se rió pero no me corrigió — me dejó hacer el intento con una sonrisa. Águilas calvas volaban en círculos sobre nosotros (conté cuatro al mismo tiempo), y en una parada nos juntamos a la orilla de una roca donde se escuchaban los ladridos de los leones marinos por encima del motor. Alguien en otro bote derramó su café tratando de sacar una foto — parecía que todos éramos mitad niños, mitad exploradores.
El agua estaba un poco movida en algunos tramos, pero nada extremo — solo lo justo para recordarte lo pequeños que son estos botes frente a tanta inmensidad. En un momento apagamos los motores y dejamos que el bote derivara, escuchando ballenas (esta vez no vimos orcas, pero dicen que pasa). El silencio allá afuera es diferente — no es realmente silencio, sino como si todo se apagara excepto el chapoteo del agua contra el casco de goma. Al volver, las manos me estaban congeladas dentro de esos guantes gruesos, pero nos ofrecieron chocolate caliente y de repente todos compartíamos historias como viejos amigos. Todavía recuerdo esa vista hacia Ketchikan con los botes alineados torcidos en los muelles…
Cada Zodiac tiene capacidad para 4 personas.
Sí, es un tour guiado donde los mayores de 21 años pueden turnarse para manejar.
Sí, incluyen pantalones impermeables, chaquetas, botas, guantes y bolsas secas.
No garantizan avistamientos, pero es común ver águilas calvas, focas y a veces ballenas.
El muelle está a pocos minutos de los cruceros; el transporte privado está incluido.
Es apto para la mayoría, pero no se recomienda para personas con problemas de columna o salud cardiovascular.
Sí, ofrecen chocolate caliente, café o té al regresar.
No, los guías dan instrucciones antes de salir.
Tu día incluye transporte privado desde el centro de Ketchikan, a minutos de los muelles de cruceros, equipo impermeable completo (pantalones, chaquetas, guantes y botas), una aventura guiada manejando tu propio Zodiac por el Inside Passage de Alaska con paradas para ver fauna y escuchar historias en la aldea Saxman, y chocolate caliente o café al volver, perfecto para entrar en calor después de la aventura.


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