Vuela hasta 150 metros sobre la costa de Barcelona en este tour de parasailing, disfrutando de vistas únicas con un guía local que se encarga de todo el equipo y la seguridad. Siente la brisa marina al despegar, flota en silencio sobre los tejados y aterriza en el barco entre risas y un poco de nervios.
Cuando llegamos al puerto deportivo de Barcelona, no tenía muy claro qué esperar — solo sabía que mi amigo me había convencido para probar el parasailing y ya me estaba arrepintiendo de haber dicho que sí. El barco era más pequeño de lo que imaginaba, pero nuestro guía (creo que se llamaba Jordi) hizo que todo pareciera muy natural. Nos entregó unos chalecos salvavidas y arneses de colores brillantes, mientras soltaba bromas en una mezcla de inglés y catalán. La sal del mar se me pegaba en los labios y el sol se reflejaba en el agua como si fuera una bola de discoteca. No paraba de ajustar las correas porque, la verdad, estaba nervioso.
Cuando arrancaron el motor, el ruido subió rápido — no era un ruido que asustara, más bien lo sentías vibrar en el pecho. De repente ya estábamos enganchados y levantándonos del suelo. Es curioso lo silencioso que se vuelve todo allá arriba. Flotabas a unos 150 metros sobre Barcelona (así nos dijo el guía) y podías ver la Sagrada Familia asomando entre los tejados. Mi amigo gritó algo, pero se perdió con el viento. Por un momento olvidé mi miedo a las alturas — sentías un suave tirón del paracaídas y luego... espacio. La ciudad se veía diminuta y casi irreal desde ahí arriba.
El aterrizaje fue menos elegante de lo que esperaba (mis piernas temblaban), pero todos en el barco se rieron con nosotros, no de nosotros — o quizás un poco de ambas cosas. Jordi me dio un pulgar arriba y dijo algo como “volar como un pájaro.” Seguro que mi respuesta en español fue un desastre, pero él sonrió igual. Horas después, ya en tierra, todavía podía oler la brisa marina en la piel y sentir esa mezcla extraña de adrenalina y alivio que solo tienes cuando haces algo que no estabas seguro de poder lograr. No sé si volveré a ver la costa de Barcelona con los mismos ojos.
Se alcanza hasta 150 metros sobre el mar durante el tour.
Sí, un guía local se encarga de todas las instrucciones y la seguridad.
Incluye charla de seguridad, chalecos salvavidas y arneses.
El tour parte desde una marina cerca del centro de Barcelona; los detalles se envían tras reservar.
No se recomienda para personas con lesiones en la columna o problemas cardiovasculares.
Sí, hay opciones de transporte público cerca.
Tu experiencia incluye una charla completa de seguridad antes del despegue, además de chalecos salvavidas y arneses que te proporciona el guía local — todo preparado en la marina de Barcelona antes de salir a volar sobre el mar.


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