Entra en una cocina auténtica de París, guiado por un chef formado en Le Cordon Bleu que hace que hornear macarons sea accesible para todos. Aprende cada paso a mano — desde mezclar la masa hasta rellenar las conchas — y disfruta tus creaciones con café o té. Llévate una caja con tus macarons y la receta secreta para seguir practicando en casa.
Lo primero que noté fue ese suave aroma a almendra — nada empalagoso, justo lo necesario para abrir el apetito antes de empezar. Nuestra chef, Camille, tenía una naturalidad que parecía haber estado batiendo claras desde niña (y seguro que sí). Nos saludó en francés e inglés, con un poco de harina en la manga, y enseguida me sentí menos nerviosa por no tener ni idea de repostería.
No sabía qué esperar de una clase de macarons en París — ¿algo serio o intimidante? Pero fue simplemente… divertido. Camille nos enseñó a hacer el “macaronage” (seguro que lo pronuncié mal), explicando por qué la mezcla debe quedar brillante pero no líquida. Nos dejó tocar la masa para reconocer la textura al tacto, lo que me hizo reír porque mis manos temblaban un poco. En un rincón se oía café recién hecho y el vapor de un té empañaba la ventana; el ambiente era acogedor, como estar en casa de una amiga y no en una escuela elegante.
¿Lo mejor? Pudimos rellenar nuestras propias conchas en las bandejas — las mías al principio parecían más manchas que círculos. Camille no se rió, solo sonrió y dijo “¡C’est la vie!” La gente del grupo venía de todos lados — una mujer de Tokio, una pareja de Berlín — y de alguna forma nos unimos intentando (y fallando) en hacer círculos perfectos. El relleno olía a mantequilla con un toque ácido de frambuesa, y cuando probamos nuestros macarons… no eran perfectos, pero eran nuestros. Aún recuerdo esa primera mordida — la capa crujiente, el centro suave, y ese toque ácido que explotaba en la boca.
Salimos con cajas llenas de nuestras creaciones y la receta secreta de Camille guardada en la bolsa. Caminar por París con esas galletas de colores fue una sensación extraña pero triunfante. No sé si mis macarons quedarán tan bonitos como los suyos en casa, pero ahora sé cómo deben saber — y eso me basta.
Sí, todos los niveles son bienvenidos y el chef te guía en cada paso.
Un chef formado en Le Cordon Bleu dirige el taller.
Sí, todos los ingredientes y utensilios están incluidos.
Sí, te llevarás una caja con tus macarons y la receta.
Hay café, té, refrescos o soda durante la clase.
Los bebés y niños pequeños pueden asistir si van en cochecito o silla de paseo.
Sí, los animales de servicio pueden entrar en la clase.
La cocina está cerca y es accesible en transporte público.
Tu tarde incluye todos los ingredientes y utensilios listos en tu estación, café o té ilimitado (o refresco si prefieres), además de la receta secreta de Camille impresa para que la lleves a casa junto con tu caja recién horneada de macarons coloridos.
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