En Shibuya te pondrás manos a la obra para hacer ramen desde cero: amasar, cortar fideos en máquina, preparar chashu de pollo y probar tres estilos clásicos. Con guía en inglés y grupo pequeño, tendrás tiempo real en cocina (no solo ver) y recetas para llevar. Es cálido, divertido y saldrás satisfecho.
Al entrar, nuestro instructor—Yoshi-san—sonrió y me entregó un delantal. Me preguntó de dónde venía (dije Nueva York; él asintió como si ya lo supiera) y empezó a mostrarnos la harina. El ambiente olía ligeramente a soja y algo tostado, tal vez el caldo cociéndose a fuego lento. Éramos solo cinco, así que se sentía más como una reunión entre amigos que una clase. Yoshi-san bromeaba sobre los “músculos del ramen” mientras amasábamos la masa. Mis manos se pegaron rápido—no esperaba que fuera tan… físico. Pero la verdad es que fue divertido.
Nunca había usado una máquina para fideos. Hacía un sonido clac-clac muy satisfactorio mientras enrollábamos y cortábamos la masa en tiras finas. En un momento intenté decir “miso” con el acento correcto—Li, de nuestro grupo, se rió tanto que casi se le cae el móvil. Luego pasamos a preparar el chashu de pollo; Yoshi-san nos dejó pincharlo con los palillos mientras explicaba por qué aquí usan pollo en lugar de cerdo (algo sobre sabores más suaves). Las ventanas de la cocina se empañaron con el vapor y afuera se empezaban a encender los neones de Shibuya.
Cuando finalmente nos sentamos con nuestros tres cuencos pequeños—tonkotsu, shoyu y miso—me di cuenta de que nunca los había probado juntos antes. Cada uno era muy distinto: el shoyu fuerte y salado, el miso casi dulce, el tonkotsu cremoso pero ligero. Nos tomamos fotos (claro), pero en realidad solo quería comer mientras todo estaba caliente. Yoshi-san nos observaba probar cada cuenco como esperando una opinión. Todavía recuerdo ese primer sorbo—quizá porque por fin eran mis propios fideos. Si buscas una clase de ramen en Tokio que sea práctica y relajada, esta es la indicada.
El taller dura aproximadamente 90 minutos de principio a fin.
No, no se necesita experiencia; la clase es para principiantes y con guía en inglés.
Harás tres estilos: tonkotsu, shoyu y miso.
Durante la sesión podrás comer tres mini cuencos de ramen que prepares tú mismo.
El estudio está cerca de la estación Shibuya en Tokio, a unos 10 minutos caminando.
La clase no es apta para personas con alergias severas al trigo (gluten), huevo o soja, ni para celíacos.
Hay asientos especiales para bebés, pero consulta la edad recomendada antes de reservar.
Sí, te enviarán una receta digital al terminar la sesión.
Tu sesión incluye todos los ingredientes y uso de utensilios, delantal prestado, instrucción práctica con guía en inglés, degustación de tres mini cuencos (tonkotsu, shoyu y miso) y recetas digitales al finalizar, todo en un acogedor estudio cerca de la estación Shibuya.
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