Sumérgete en una cocina lisboeta, aprende de la mano de un guía local y cocina tres platos tradicionales portugueses en tu propia estación. Disfruta café o té mientras cocinas y acompaña la comida con vino portugués. Recibirás las recetas para revivir los sabores en casa.
Entramos a la escuela de cocina en Lisboa y el aroma a cebolla frita nos recibió, ese olor que siempre me transporta a casa, aunque esté lejos. Marta, nuestra guía, nos saludó al instante. Tenía esa manera de hacerte sentir como si la conocieras de toda la vida, aunque yo estaba un poco nervioso por liarla con el bacalao (bacalhau algo… nunca acerté con la pronunciación). La cocina era luminosa y cada uno tenía su propia estación. Me gustó mucho eso; nada de pelear por cucharas o espacio.
Marta nos dio una breve introducción a las recetas, que según ella, aprendió de su abuela. Nos contó historias sobre por qué se usan ciertas especias (nunca me había fijado en el pimentón) y cómo cada familia tiene su versión del mismo plato. Hubo un momento mientras machacábamos ajo para el entrante en que alguien soltó una carcajada porque lanzó un diente de ajo al otro lado de la encimera. Todo era muy relajado, nada que ver con esos programas de cocina donde todo es perfecto.
Cuando finalmente nos sentamos a comer lo que habíamos preparado —primero el pescado, luego la carne— salió el vino (un tinto portugués para mí). Los sabores eran más intensos que en cualquier restaurante, quizá porque lo había picado y removido yo mismo. Alguien le preguntó a Marta si no se cansaba de enseñar siempre los mismos platos; ella sonrió y dijo que cada grupo aporta algo distinto. Aún pienso en eso: cómo la comida puede ser tradición y sorpresa al mismo tiempo.
La clase dura aproximadamente 3 horas.
Comes lo que cocinas durante la clase, así que sí, incluye almuerzo o cena según la hora de tu reserva.
Sí, incluyen té, café y vino portugués tinto y blanco.
Sí, cada participante tiene su estación individual, no es estilo show cooking ni compartida.
Sí, te enviamos todas las recetas para que las practiques en casa.
Niños hasta 17 años pueden participar si van acompañados de un adulto mayor de 18.
Sí, hay opciones de transporte público muy cerca del lugar.
Tu experiencia incluye una clase práctica de cocina portuguesa de tres horas en Lisboa con estación propia, todos los ingredientes para tres platos (entrante, pescado y carne), té o café durante la clase, vino portugués tinto y blanco con la comida, y recetas digitales para que las repitas en casa.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?