Te sentarás en la relajada sala de degustación de Pokolbin para disfrutar siete rondas de quesos y vinos, guiado por alguien que sabe del tema (y que no se toma todo tan en serio). Prepárate para historias detrás de cada bocado, muchas risas y nuevos favoritos que recordarás mucho después de la última copa.
Lo primero que noté fue el suave tintinear de las copas, ese sonido esperanzado que anuncia algo nuevo por probar. Acabábamos de instalarnos en una sala iluminada por el sol en Pokolbin, y el aroma a corteza y roble ya llenaba el aire. Nuestra guía (creo que se llamaba Sam) sonrió al colocar el primer queso, una cuña cremosa de algún lugar cercano, justo al lado de una copa de vino blanco de Hunter Valley. “Pruébalos juntos”, dijo, como si fuera un reto.
Confieso que nunca he sido bueno describiendo sabores, pero tener a alguien local que te guíe hace que notes mucho más. El queso tenía una suavidad mantequillosa, y el vino lo cortaba con un toque fresco y vibrante. Alguien en la mesa intentó adivinar de dónde venía un queso azul (se equivocó de continente), y Sam se rió. Nos contó pequeñas historias sobre cada maridaje: algunos quesos hechos a la vuelta de la esquina, otros traídos desde Europa. Todo fue muy relajado, nada pretencioso.
Para el cuarto o quinto maridaje dejé de preocuparme por decir lo “correcto” y simplemente disfruté las combinaciones extrañas que aparecían en mi plato. Hubo un momento de silencio cuando probamos un cheddar australiano con un tinto potente; todavía recuerdo ese sabor cuando veo queso en el súper en casa. Toda la experiencia duró unas dos horas, más o menos; el tiempo se volvió difuso entre copas y risas. En fin, si alguna vez estás en Pokolbin y quieres algo más que solo beber vino, este tour de quesos y vinos vale la pena para bajar el ritmo.
El tour incluye siete quesos diferentes maridados con siete vinos.
Sí, se incluyen quesos australianos locales y quesos internacionales.
No, solo se ofrecen degustaciones de quesos y vinos, no un almuerzo completo.
Sí, las bebidas alcohólicas (vinos) están incluidas en la experiencia.
No, no se recomienda para embarazadas debido al contenido de alcohol.
Sí, los animales de servicio están permitidos durante la experiencia.
La experiencia suele durar alrededor de dos horas.
No, no se necesita condición física especial; es apto para cualquiera que pueda sentarse cómodamente en interiores.
Tu día incluye siete quesos seleccionados cuidadosamente de productores locales y del extranjero, cada uno maridado con un vino de Hunter Valley servido por tu guía experto en un ambiente relajado bajo techo — además, todas las bebidas están incluidas durante la sesión de degustación.
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