Subirás en teleférico al Monte Isabel para disfrutar de vistas increíbles y jardines salvajes, recorrerás las antiguas piedras del Fuerte San Felipe junto al mar, probarás chocolate fresco en un taller local y escucharás historias que solo conocen los que viven aquí. Todo se mezcla — a veces desordenado, pero siempre auténtico.
¿Alguna vez te has preguntado cómo se siente estar por encima de Puerto Plata, con toda la ciudad vibrando bajo tus pies? Yo tampoco le di mucha importancia hasta que nuestro guía, José, sonrió y señaló los cables del teleférico que se perdían entre las nubes. El aire de la mañana era dulce y pegajoso, como fruta demasiado madura, y para ser sincero, mis nervios hacían más ruido que los vendedores callejeros. Pero en cuanto subimos, la ciudad empezó a encogerse bajo nosotros. Hay un silencio extraño al elevarse; hasta José se quedó callado un momento.
La cima del Monte Isabel de Torres no es como me la imaginaba. Está la estatua de Cristo (todos se toman una foto), pero lo que más me marcó fue el jardín: un enredo de verde por todos lados y pájaros que volaban entre las ramas. Alguien cerca pelaba una naranja; ese aroma cítrico cortaba la humedad. Paseamos mientras José nos contaba que los locales suben aquí para escapar del calor. Nos presentó a Marta, una jardinera que me mostró una hoja que se cierra al tocarla — ya olvidé cómo se llama.
De vuelta en el pueblo, paramos en el Fuerte San Felipe. Las piedras estaban frescas al tacto, ásperas por siglos de aire salado. Afuera, unos niños jugaban fútbol; sus risas rebotaban en las paredes más fuerte que cualquier lección de historia. En un momento entramos al Museo del Ámbar (no te lo pierdas si te gustan los fósiles raros) y luego — sorpresa — a un taller pequeño de chocolate donde intentamos hacer nuestros propios trufas. Mi intento quedó triste, pero sabía a pura magia negra.
Sigo pensando en esa vista desde el Monte Isabel de Torres. No es solo ver Puerto Plata; es escuchar las historias de José, probar chocolate recién hecho, sentir cómo la camiseta se te pega a la espalda mientras intentas decir “gracias” con la boca llena de risas. Así que sí — si quieres conocer esta ciudad más allá de las postales, este tour de un día es para ti.
El tour dura aproximadamente 6 horas.
Sí, incluye recogida y regreso al hotel.
Visitarás el Monte Isabel de Torres (con teleférico), el Fuerte San Felipe, el Museo del Ámbar y un taller de chocolate.
No, no incluye almuerzo, pero sí agua embotellada.
Se utiliza un camión safari para moverse entre los puntos del tour.
Es apto para la mayoría, pero no se recomienda para embarazadas ni personas con lesiones en la columna.
Sí, todos los impuestos, tasas y cargos están incluidos.
Sí, un conductor/guía te acompañará durante todo el tour.
Tu día incluye recogida y regreso en camión safari, entrada al Monte Isabel de Torres en teleférico, visitas guiadas al Fuerte San Felipe y Museo del Ámbar, agua embotellada durante el recorrido y todos los impuestos y tasas cubiertos antes de volver al hotel al atardecer.
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