Pasa una tarde explorando Napier y Hawke’s Bay con un guía local, probando vinos premium en cuatro bodegas únicas—algunas históricas, otras boutique—y disfruta pizza o tablas de quesos entre los viñedos. Risas, historias de apasionados viticultores y alguna sorpresa te esperan.
Lo primero que me llamó la atención fue la luz — ese tono dorado que solo se ve en Hawke’s Bay justo después del almuerzo, cuando todo parece más tranquilo y cálido. Nuestro guía, Mike, que creció aquí, paró frente a Mission Estate y nos contó que es la bodega más antigua de Nueva Zelanda. Mientras el van seguía encendido, todos salimos riendo porque nadie lograba pronunciar bien “Gimblett Gravels”. Dentro de la bodega olía a piedra y algo dulce, casi como manzanas al horno. Intenté girar la copa como Mike nos enseñó, pero terminé salpicando vino en mi muñeca.
Visitamos cuatro bodegas en total — cada una tenía su propio encanto, no solo en los vinos sino en la gente. En una pequeña bodega cerca de Gimblett Gravels (que es muy famosa para tintos), la dueña nos sirvió personalmente y nos contó sobre sus vides favoritas de chardonnay. El aire estaba lleno de lavanda y si prestabas atención, se oían las abejas. Nunca me había parado a pensar cómo pasa el vino de la vid a la copa hasta que ella nos mostró las filas señalando qué uvas estaban casi listas. Había pizza sobre una tabla de madera y queso con un sabor más intenso de lo que esperaba — o quizás ya tenía hambre.
Me gustó que nada se sintiera apresurado. En Church Road, alguien bromeó sobre las “piernas del vino” (todavía no sé bien qué es eso) mientras probábamos un syrah que dejó a todos en silencio por un momento. Empezó a llover suave por unos cinco minutos — justo lo suficiente para que todo oliera a tierra mojada pero sin molestar. Mike dijo que aquí el clima cambia rápido en Napier y Hawke’s Bay. La última parada fue de nuevo en Mission Estate, donde nos sentamos bajo árboles viejos para una última cata antes de que Mike nos llevara de vuelta al hotel. No dejo de pensar en ese momento cuando volvió a salir el sol y todo parecía lavado y limpio.
El tour dura entre 5.5 y 6 horas en total.
Visitarás cuatro bodegas premium diferentes alrededor de Napier y Hawke’s Bay.
Sí, incluye recogida y regreso al hotel dentro de Napier.
Sí, disfrutarás de pizza o tablas de quesos como parte de la experiencia.
Los niños pueden acompañar si van con un adulto; la edad mínima para beber es 18 años.
El tour puede incluir Mission Estate, Brookfields, Pask Winery-Church Road-Shed 530, Trinity Hill o Black Barn, según disponibilidad.
Sí, un guía local experto acompaña al grupo durante todo el día.
El precio cubre todas las catas, la comida (pizza o tabla de quesos), transporte en minivan, servicios del guía y un pequeño recuerdo.
Tu tarde incluye recogida puerta a puerta en tu hotel de Napier, entradas y catas en cuatro bodegas premium de Hawke’s Bay (entre ellas bodegas boutique e históricas), comentarios guiados por un experto local durante todo el trayecto y las visitas, además de pizza o tablas de quesos frescas entre los viñedos antes de devolverte cómodamente a tu alojamiento con un pequeño recuerdo del día.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?