Únete a locales en Valladolid para una cata relajada de cinco mezcales únicos de Oaxaca y Nayarit con guía experto. Aprende a disfrutar cada sorbo (sin disparar), prueba un cóctel exclusivo y ríe con naranjas con chile. Aquí el verdadero espíritu del mezcal cobra vida: momentos pausados, sabores nuevos y buena compañía.
“Este tiene un toque ahumado como las montañas de Oaxaca, lo notarás al instante,” nos dijo Martín, nuestro guía, mientras servía el primer trago. Hasta ese día en Valladolid, nunca me había detenido a pensar mucho en el mezcal. La sala de cata estaba fresca y con poca luz tras el calor de afuera, con vasos de barro alineados sobre una mesa de madera que aún olía a lima y cera. Éramos solo seis, pero se sentía como estar en casa de alguien, quizá porque Martín no paraba de llamarnos compadres después de cada sorbo.
No sabía qué esperar de una cata de mezcal en México, pero jamás imaginé que para el tercer trago estaría hablando del agave como si fuera un viejo amigo. Cada mezcal tenía su historia: uno de Nayarit sabía casi a hierba fresca, otro de Oaxaca era intenso y terroso. Martín nos explicó la diferencia entre espadín y tobalá mientras intentábamos pronunciarlos (yo fallé al menos una vez). Nos enseñó a “besar” el mezcal en lugar de tomarlo de un solo golpe — y eso cambió todo. En medio de la cata, alguien preguntó si había algún truco para no hacer muecas; Martín solo sonrió y nos pasó rodajas de naranja espolvoreadas con chile en polvo.
El cóctel exclusivo llegó al final — verde brillante con hierbas frescas encima. Sabía a verano y a humo al mismo tiempo. Me sorprendí mirando cómo la luz del sol jugaba en el vaso mientras la gente compartía historias de viaje en español e inglés. Todo fue tranquilo y natural, nada apresurado ni forzado. Aún ahora recuerdo ese primer aroma ahumado al entrar; se queda contigo mucho después de irte.
Probarás cinco mezcales premium seleccionados de Oaxaca y Nayarit.
Sí, la experiencia es accesible para todos los visitantes en silla de ruedas.
Sí, todas las bebidas alcohólicas están incluidas en la reserva.
No es necesario; los guías explican todo durante la experiencia.
Sí, disfrutarás de un cóctel exclusivo preparado con uno de sus mejores mezcales.
Bebés y niños pequeños pueden asistir acompañados de adultos; se permiten cochecitos.
Sí, los animales de servicio son bienvenidos durante la experiencia.
Hay opciones de transporte público cerca del lugar de la cata.
Tu tarde incluye catas guiadas de cinco mezcales distintos de Oaxaca y Nayarit, un cóctel exclusivo con ingredientes locales, todas las bebidas alcohólicas durante la sesión, además de accesibilidad para sillas de ruedas y cochecitos para que todos disfruten cómodamente.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?