Nadarás en un río oscuro dentro de una cueva cerca de Tulum y luego flotarás en las aguas abiertas y brillantes de Casa Cenote, rodeado de manglares y peces. Un guía local se encarga de todo—desde el traslado hasta la comida—para que solo disfrutes de esos momentos únicos y relajantes que no olvidarás.
“¿Has visto alguna vez un agua tan clara?” nos preguntó Marco, nuestro guía, mientras su voz rebotaba en la piedra al entrar al primer cenote cerca de Tulum. La verdad, no. El aire adentro era fresco y olía a tierra mojada, como después de la lluvia pero con algo más profundo. Marco me pasó un snorkel y sonrió (creo que notó mis nervios). Al meterme en el río de la cueva, sentí el frío en la piel que luego se volvió una sensación extraña pero agradable. La luz entraba por grietas arriba, iluminando formaciones rocosas que parecían casi esculturas. Quise tocarlas y Marco solo negó con la cabeza—“miles de años,” susurró.
Nos secamos un poco al sol (olvidé mi toalla pero Marco tenía de sobra—salvavidas), luego manejamos unos veinte minutos hasta Casa Cenote. El camino era algo irregular y pasamos junto a un hombre vendiendo mangos desde su camioneta; todavía me arrepiento de no comprar uno. Casa Cenote era otro mundo—totalmente abierto, rodeado de manglares y con un azul verdoso tan intenso que parecía irreal. Los peces nadaban por todos lados, a veces rozando mis piernas mientras flotaba boca arriba escuchando pájaros a lo lejos. Había familias locales haciendo picnic cerca; sus risas cruzaban el agua y le daban un aire menos turístico al lugar.
La comida fue sencilla pero deliciosa—tortillas frescas, pollo a la parrilla, bebidas frías (yo elegí jugo de tamarindo). Compartimos historias con Marco sobre otros cenotes que le gustan; al parecer puedes elegir los tuyos si quieres. Yo me quedé con sus recomendaciones porque, ¿quién soy yo para discutir con alguien que creció aquí? Al final, mi cabello olía a piedra caliza y protector solar, y me sentía ligero después de tanto nadar. Aún recuerdo lo tranquilo que se puso bajo el agua—solo mi respiración y el sonido de burbujas subiendo.
El tour suele durar medio día, incluyendo traslados entre cenotes y comida.
Sí, todas las entradas están incluidas en tu reserva.
Sí, la comida y las bebidas están incluidas durante el tour.
Puedes seguir las paradas sugeridas o pedir cenotes específicos si prefieres.
Sí, el transporte para este tour es accesible para sillas de ruedas.
Bebés y niños pequeños pueden unirse; se aceptan cochecitos o carriolas.
Sí, Casa Cenote es una de las paradas principales de esta experiencia.
Trae traje de baño, toalla (aunque los guías suelen tener extras), protector solar y zapatos para agua.
Tu día incluye recogida en tu hotel en Tulum o alrededores, todas las entradas a cenotes de cueva y abiertos como Casa Cenote, una sesión guiada de nado y snorkel con un experto local, además de una comida fresca con bebidas antes de regresar relajado (y probablemente aún mojado) por la tarde.
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