Escoge dos aventuras—quizá snorkelear en la laguna cristalina de Xel-Ha un día, y al siguiente recorrer las ruinas de Chichen Itzá con guía. Conversaciones auténticas con locales, almuerzos buffet con sabores inolvidables y traslado fácil desde tu hotel cada mañana. Naturaleza, cultura y sorpresas que sentirás mucho después de volver a casa.
Nos encontramos con nuestro conductor justo cuando el sol apenas asomaba—nos saludó por nuestro nombre y nos entregó botellas de agua fría antes de bromear que las mañanas tan temprano eran “el café maya”. Intenté responder en español (mal, la verdad), pero él sonrió y cambió al inglés para facilitarme las cosas. Así empezó todo: relajado, amable, sin prisas. Elegimos Xcaret para el primer día—la verdad, no esperaba engancharme tanto con el pabellón de mariposas. El aire olía a hojas mojadas y azúcar, y las alas rozaban mi brazo cada pocos segundos. En la comida, nos sentamos junto a una familia de Mérida que nos enseñó cómo se come la cochinita pibil de verdad—con cebolla encurtida y mucha más salsa de la que yo me atrevería en casa.
Al día siguiente tocó Chichen Itzá. Nuestra guía, Ana, tenía la costumbre de hacer una pausa en medio de sus explicaciones para que escucháramos el eco del aplauso en El Castillo—decía que era la llamada de Quetzalcóatl. Me dio escalofríos. El calor apretaba, pero había sombra cerca de la Viator Hospitality Suite, donde nos refrescamos con agua fresca de tamarindo (agridulce y deliciosa). Ana contó historias sobre la cancha de juego que hicieron que el lugar pareciera menos una ruina y más un recuerdo vivo. Todavía recuerdo esa vista por la avenida de las columnas—tan silenciosa salvo por el canto lejano de los pájaros.
Para el segundo día de parque escogimos Xel-Ha en lugar de Xplor porque mis piernas ya estaban cansadas de tanto caminar en Chichen Itzá (sin vergüenza). Flotar en la laguna con pececitos nadando entre mis dedos fue casi surrealista después de tanto pasado histórico. Hay algo especial en combinar piedras antiguas un día y cuevas bajo el agua al siguiente que te hace valorar todo lo que guarda esta parte de México. Ah, y no te pierdas la degustación de miel en la colmena de abejas Melipona; tiene un sabor terroso y floral, nada que ver con lo que venden en el súper.
Sí, puedes elegir dos entre Xcaret, Xel-Ha, Xplor o Chichen Itzá para tu tour combo.
Sí, el transporte ida y vuelta desde hoteles en Cancún, Playa del Carmen o Riviera Maya está incluido cada día.
Sí, en cada parque o sitio que visites tendrás comidas tipo buffet con bebidas incluidas.
Sí, un guía bilingüe en inglés y español acompaña al grupo en Chichen Itzá.
Trae traje de baño y toalla; chalecos salvavidas y equipo de snorkel se proporcionan con depósito.
Sí; niños menores de 1 metro viajan gratis sin ocupar asiento. El precio para niños depende de su estatura.
Puedes hacer ambos tours en un plazo de 15 días; solo se permite uno por día.
No; Xplor y Chichen Itzá no operan los domingos.
Tu experiencia incluye traslado en autobús desde puntos principales de la Riviera Maya, entradas a los parques o sitios elegidos (Xcaret, Xel-Ha, Xplor o Chichen Itzá), comidas buffet con bebidas ilimitadas en cada parada, uso de lockers y toallas donde se requiera, equipo de snorkel (con depósito reembolsable), duchas y vestidores, y siempre un guía local que habla inglés y español para que todo fluya sin problemas durante tu aventura.
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