Te sumergirás en las aguas cristalinas de Dos Ojos antes que lleguen las multitudes, explorando cuevas y cámaras de murciélagos con tu guía privado. Después del snorkel, disfruta un almuerzo maya fresco en un restaurante en la selva cercano. Habrá tiempo para reír por pequeños accidentes o simplemente flotar en silencio; este día es para ir despacio y absorber cada momento.
“Sabes, los murciélagos aquí son más viejos que mi abuelo,” bromeó Martín mientras nos ajustábamos los trajes de neopreno junto a la van, todavía medio dormidos tras el madrugón en Tulum. Me pasó una linterna y sonrió como si supiera lo que venía. El camino fue tranquilo, solo algunos pajaritos despertando y ese olor intenso a verde que solo se siente antes de que el sol pegue fuerte. Pensaba, ¿será raro tener nervios por el agua? Pero Martín dijo que casi todos sienten eso al principio.
El primer paso al cenote Dos Ojos fue más frío de lo que imaginaba, como meter el pie en un recuerdo. La cueva se abrió a nuestro alrededor, con la luz azul reflejándose por todos lados. Nuestro guía señaló pequeñas estalactitas arriba y peces que se movían abajo, y luego nos llevó a la “cueva de los murciélagos”, donde todo quedó en silencio salvo el aleteo sobre nuestras cabezas. Traté de no reír cuando se me empañó la máscara (otra vez), pero Martín solo se encogió de hombros y me enseñó a limpiarla sin decir palabra. Fue raro pero reconfortante tener a alguien que conoce cada rincón de este lugar. La palabra clave aquí es definitivamente tour privado cenote dos ojos, porque de verdad no había ni un alma más.
Después de secarnos (más o menos) y quitarnos los trajes con dedos arenosos, seguimos a Martín por un sendero que olía a tierra mojada y humo de leña. La comida fue en un lugar abierto en medio de la selva: sillas de plástico, tortillas calentándose en el comal, y todos hablando a la vez en español. Pedí tacos de cochinita; llegaron calientes, desordenados y perfectos. La abuela de alguien trajo salsa extra sin que la pidiéramos. Todavía recuerdo esa vista entre los árboles mientras comía, cómo la luz del sol iluminaba todos los platos al mismo tiempo.
Son unos 30 minutos en vehículo privado desde Tulum hasta el Cenote Dos Ojos.
Sí, el tour incluye recogida y regreso privado desde tu hotel o Airbnb.
No, se proporciona equipo de snorkel de alta calidad, trajes de neopreno y linternas.
Sí, incluye un almuerzo tradicional maya en un restaurante local cerca del cenote.
Niños menores de 3 años no pueden participar; se requiere saber nadar para todos los invitados.
Explorarás las dos cámaras principales (“Dos Ojos”) y la cueva de los murciélagos con tu guía.
¡Claro! Tu guía te ayudará a tomar fotos si llevas cámara impermeable.
Tu día incluye traslado privado en minivan con aire acondicionado desde tu hotel o Airbnb, entrada al Cenote Dos Ojos, impuestos y comisiones incluidos, equipo de snorkel de primera con trajes de neopreno y linternas proporcionados por tu guía certificado, además de agua y refrescos en la van. Después de explorar ambos cenotes y la cueva de murciélagos a tu ritmo, disfrutarás un almuerzo tradicional mexicano en un restaurante familiar en plena selva antes de regresar.
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