Recorre Agadir en quad por su costa salvaje, atrévete con el sandboard en dunas calentadas por el sol y disfruta un té de menta con locales en un desayuno bereber. Con recogida en hotel y guía cercano, vivirás momentos de adrenalina y calma que recordarás mucho después de dejar Marruecos.
No esperaba empezar la mañana en Agadir con un casco apretándome las orejas y el rugido de los motores sobre la arena. El conductor nos recogió justo en el hotel —yo estaba medio dormido, para qué mentir— y tras unos 45 minutos llegamos a un pequeño punto de quads en las afueras de la ciudad. Nuestro guía, Youssef, tenía un humor seco; nos dio las gafas y soltó algo como “Ya me lo agradeceréis”. Tenía razón —la arena se mete por todos lados. El aire olía a sal y a polvo, si es que eso tiene sentido.
Cuando arrancamos, fue un torbellino de viento y arena. Cruzamos un bosque (sorprendentemente verde para Marruecos) y de repente apareció el Atlántico a un lado y las dunas doradas al otro. Intenté seguir el ritmo, pero más bien iba dando saltos detrás del grupo. En un momento Youssef nos llamó para hacer fotos —todavía recuerdo esa vista: neblina sobre el océano, arena dorada, y nada más moviéndose salvo nosotros. El sandboard parecía fácil hasta que lo probé; terminé con medio desierto en los zapatos y Youssef riéndose mientras grababa todo.
De regreso paramos en un lugar pequeño para un desayuno al estilo bereber. Té de menta servido bien alto en vasos, dulces pegajosos en un plato un poco roto. La mujer que nos atendía tenía henna en las manos y sonreía cada vez que alguien intentaba decir “shukran”. No sé si era el cansancio o qué, pero ese té sabía mejor que cualquier café elegante de la ciudad. Luego apareció nuestro conductor (puntual como siempre) y nos subimos al van todavía sacudiéndonos la arena. La verdad, no se puede sacar toda la arena —yo encontré un poco en la mochila días después.
El tour incluye unas dos horas de quad más el traslado desde tu hotel (unos 45 minutos por trayecto).
Sí, la recogida y regreso al hotel en Agadir están incluidos en la reserva.
No, no se requiere experiencia; los guías te explican todo antes de empezar.
Usa ropa cómoda que no te importe que se ensucie de arena; casco y gafas te los proporcionan.
Sí, disfrutarás un desayuno bereber con té de menta y dulces durante la excursión.
Sí, el sandboard está incluido en la parada en las dunas durante el paseo en quad.
No se recomienda para embarazadas ni personas con problemas cardíacos o de columna.
Un guía local con experiencia acompaña al grupo durante toda la ruta.
Tu día incluye recogida y regreso al hotel en cualquier punto de Agadir, dos horas de quad guiado por senderos entre bosques, playas y dunas del desierto (con todo el equipo de seguridad), tiempo para probar el sandboard y un desayuno tradicional bereber con té de menta y dulces antes de volver al hotel.
¿Necesitas ayuda para planear tu próxima actividad?